Tocaba el piano, el bajo y la guitarra, escribía, componía, producía discos -produjo y diseñaba ropa. Y ahora es una leyenda del rock new wave latinoamericano.


Federico Moura nacía en La Plata el 23 de octubre de 1951, -el mismo día en que llegaba al mundo Charly García- hijo de un abogado y una docente aficionada a la música, en el seno de una familia militante. A temprana edad, integró bandas como Dulcemembriyo, Las Violetas, Marabunta y Duro. Pero se lo recuerda por liderar Virus, banda de vanguardia en cuanto a la composición electrónica de su música y la filosofía liberal de sus letras, en el contexto del retorno de la democracia al país en los primeros ochenta.
Falleció en su casa, el 21 de diciembre de 1988 – el año nefasto que también se llevó a Luca Prodan y Miguel Abuelo – a causa de un paro cardiorrespiratorio relacionado con el avanzado deterioro que el SIDA producía en su salud. Su cuerpo fue cremado y sus restos descansan en poder de su familia.
Registró siete discos con Virus y uno como solista. Según relata su hermano Marcelo –también integrante del grupo- en su libro “Virus”, la banda “es lo que nos hizo conocer el Cielo y lo que nos hizo conocer el Infierno”, en referencia a la trágica muerte de Federico por la falta de conocimientos médicos que imperaban al respecto por esos años sobre el HIV – SIDA.