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domingo 23 de enero de 2022

Absuelven a inspector por muerte en el Café de la Flor

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El juez Andrés Donnola absolvió a Andrés Akerman de los delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público y falsedad ideológica de instrumento público. Era el encargado de certificar las condiciones de seguridad del local durante la muerte del bajista de la banda Raras Bestias en 2015

La defensa pidió el sobreseimiento del empleado municipal porque, argumentó, controló el negocio siete meses antes del siniestro.
El inspector municipal Andrés Akerman fue absuelto en la causa en la que se debatió su responsabilidad en la muerte del músico Adrían Rodríguez, bajista de la banda Raras Bestias, quien falleció en octubre de 2015, electrocutado en un recital en el bar Café de la Flor.

El juez Andrés Donnola absolvió a Akerman de los delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público y falsedad ideológica de instrumento público. El inspector era el encargado de certificar las condiciones de seguridad del local. La fiscal a cargo de la acusación, Valeria Piazza Iglesias, se mostró sorprendida por la decisión. “Fue un balde de agua helada, porque la Fiscalía considera que tuvo por acreditado los tres puntos de su teoría del caso”, consideró.

Durante el juicio, Piazza Iglesias señaló al empleado municipal por no informar que el disyuntor diferencial del local estaba desactivado, por lo que el defecto eléctrico no fue detectado. Y solicitó para el empleado una pena de tres años. La defensa, por su parte, pidió su sobreseimiento porque, argumentó, controló el negocio siete meses antes del siniestro.

Adrián Rodríguez era integrante de la banda Raras Bestias. Tocaba el bajo. El 12 de octubre de 2015 falleció al tomar contacto físico con el cantante del grupo, cuando el vocalista estaba sufriendo una descarga eléctrica.

Los peritajes en el lugar permitieron comprobar que el disyuntor diferencial, parte obligatoria de una instalación eléctrica, estaba “puenteado” en el bar de Mendoza 862, por lo que no podía detectar una fuga a tierra o a una persona y cortar la energía de inmediato.

La fiscalía acusó a Akerman, el empleado municipal encargado de inspeccionar el lugar, quien había certificado que el local estaba en condiciones de funcionar. Por el mismo hecho están imputados también el electricista que desconecto el aparato de protección, Fernando Campodónico, y el dueño del bar, Ariel Scharf. Ambos irán a juicio en 2019.

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