La Asociación Civil Ojitos Felices convoca a participar de una campaña de donación de juguetes para los niños de barrios humildes, en un original acto de amor que supera la clásica solidaridad de estas fechas.

 

La Asociación Civil Ojitos Felices convoca a participar de una campaña de donación de juguetes para los niños de barrios humildes, en un original acto de amor que supera la clásica solidaridad de estas fechas. Quienes se sumen, recibirán el nombre y la edad del agasajado, llevarán el obsequio a la asociación, que lo pasará a los padres del pequeño para que sean ellos quienes lo entreguen, cumpliendo el ritual que esa noche mágica se replicará en miles de hogares. La cita es este domingo, de 10 a 13, en el Mercado del Patio, en el local del Churrasquito.

La campaña Ayudanos a Ayudar tiene por objetivo que los niños de tres comedores de Villa Gobernador Gálvez tengan un juguete en esta Navidad. Para participar hay que enviar un correo electrónico a [email protected], así recibirán el nombre y la edad del niño y, pensando en él, recorrerán la juguetería en busca de muñecas, pelotas, juegos para hacer pulseritas, entre otras sugerencias que recibirán. Claro que él no sabrá de ese afán, sólo verá la mirada emocionada de sus padres al recibirlo.

La idea es que esa noche, ese don unirá los corazones de quien se sumó a la campaña y de los padres, y el pequeño que al día siguiente saldrá a la vereda con un regalo que alguien eligió pensando en él, sin conocerlo.

El espíritu navideño habrá cuajado en su esencia. Tal es la idea del proyecto, con el que Ojitos Felices cierra un año de trabajo junto a una comunidad generosa, que encuentra en ellos la forma concreta de ayudar.

Desde el pie

María Angélica Macagno, portavoz de la asociación, explicó la forma en que trabajan en tres barrios que carecen de luz, agua y cloacas. Tres veces por semana, Olga y Silvia Franco cocinan en el comedor que desde hace ocho años la entidad sostiene en el barrio La Tablita, y donde comen unas 300 personas con aporte mensual de privados a través del Banco de Alimentos. Los domingos, que no hay escuela, unos 80 niños toman la copa de leche y realizan actividades. Además de La Tablita, también ayudan en “los comedores Carita Feliz y Renovación Social y el Pasaje Siete, un barrio muy marginal de esa ciudad”, explicó Macagno. Y dijo que buscan cubrir necesidades específicas de los chicos, pero a partir de esto, articular con el barrio entero. “Terminamos cumpliendo una función más amplia”, aseguró.