La UNL firmó un nuevo acuerdo con la Asociación Civil Criar Comunidad de Mujeres Emprendedoras para promover acciones que incentiven el espíritu emprendedor en las mujeres, que pueden aportar a las empresas valores con más impacto social.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL), a través de la Secretaría de Vinculación y Transferencia Tecnológica, y la Asociación Civil Criar Comunidad de Mujeres Emprendedoras firmaron un Acuerdo Marco de colaboración para trabajar en conjunto en actividades relacionadas a la promoción y capacitación de mujeres emprendedoras a través de herramientas, talleres y espacios de innovación.
La firma estuvo representada por el rector de la UNL, Enrique Mammarella, y por la presidente de la Asociación Civil Criar Comunidad de Mujeres Emprendedoras, María Cecilia Ribecco. Del acto, participaron autoridades de la UNL, entre ellos, el secretario de Vinculación y Transferencia Tecnológica, Javier Lottersberger; la secretaria de Extensión Social y Cultural, María Lucila Reyna; la secretaria de Ciencia, Arte y Tecnología, Ana María Canal; el director de Vinculación Tecnológica, Sebastián Ulises Rossin, entre otros.
Articular y compartir experiencias
La Asociación Civil CRIAR nació en la ciudad de Rosario (Argentina) pero con el propósito de extenderse a América Latina. Apoya a mujeres emprendedoras, abordando las problemáticas de género en el desarrollo de nuevos negocios, favoreciendo el intercambio de ideas y promoviendo el desarrollo personal y profesional de la mujer. Para ello, ofrece formación, educación y herramientas para las emprendedoras, así como también crear una red de vínculos de apoyo y sostén. Trabajan para aumentar la participación femenina en el sector productivo, dar mayor viabilidad de los proyectos liderados por mujeres, promover la independencia económica de la mujer a través del desarrollo de emprendimientos sostenibles y rentables, generar una comunidad, fomentar el compañerismo y la sinergia entre pares; y generar alianzas estratégicas en pos de mejorar los beneficios para la comunidad. La UNL, por su parte, a través de la Secretaría de Vinculación, promueve la creación de empresas y la formación de emprendedores capaces de ponerlas en marcha, fundamentalmente con iniciativas emprendedoras que surgen en el ámbito de la comunidad universitaria y de la sociedad en su conjunto. A partir de diferentes herramientas propicia la conformación, incubación y puesta en marcha de empresas entre alumnos, docentes, investigadores y graduados. Asimismo, cuenta con una gran cantidad de acciones que se orientan a buscar la paridad de género en el ámbito académico y en la sociedad en general, coordinadas principalmente por el Programa de Género y Sociedad, de la Secretaría de Extensión Social y Cultural.
El convenio firmado tiene el objetivo de la mutua colaboración y apoyo en todas aquellas actividades que hagan al mejor cumplimiento de los fines de ambas instituciones, mediante acciones de asesoramiento y transferencia de información científica y técnica de que dispusieran; conformación de comisiones de trabajo para realizar estudios de interés común; diseño y de planes y propuestas de capacitación y formación continua destinado a promover el desarrollo de una comunidad de mujeres emprendedoras; promoción de trabajos en común de interés para las partes en cualquiera de las áreas, las ciencias y tecnológicas en las que desarrollen actividades; realización de trabajos de interés para la comunidad y ejecución de cualquier actividad de interés para las partes o cuya finalidad sea de bien público.
Acerca del propósito de la línea de trabajo que se inaugura a partir de esta asociación, el secretario de Vinculación y Transferencia Tecnológica, Javier Lottersberger, afirmó que “La idea es construir una sinergia con Criar, Comunidad de Mujeres Emprendedoras, que nos va a permitir incorporar a nuestro Programa Emprendedores y a todas las actividades que hacemos desde la Secretaría de Vinculación y Transferencia Tecnológica, la perspectiva de género y sobre todo el empoderamiento no sólo en el emprendimiento que lleven adelante, sino también en la formación integral de nuestras alumnas, para encarar su vida futura como profesionales”. Y agregó “En materia de formación y apoyo a emprendedores la UNL tiene un desarrollo importante pero no teníamos la mirada de género que, a partir de este convenio, vamos a incorporar. Tenemos una población grande de emprendedoras, que requieren un tratamiento particular de algunos temas y esta asociación permitirá darle un valor agregado, en ese sentido, a la política de emprendedorismo en la UNL”.

Por su parte, la presidente de la Asociación Civil Criar Comunidad de Mujeres Emprendedoras, María Cecilia Ribecco, destacó: “Celebramos la importancia del proyecto conjunto con la UNL en el marco del cual podrán ampliar la expansión nacional de la asociación, a partir de los programas de formación, enfocados en género y en herramientas para poder emprender”. Según un estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), existe un 19% de hombres emprendiendo, frente a un 13% de mujeres, esto hace necesario pensar un ecosistema local de apoyo para las mujeres emprendedoras, es por ello que “el objetivo que persiguen estas instancias de formación con mirada transversal de género, buscan dar visibilidad al trabajo de las mujeres emprendedoras y dar herramientas puntuales que la mujer necesita para llevar su emprendimiento adelante. A partir de distintas instancias, las mujeres emprendedoras comparten sus problemáticas, las oportunidades que ven dentro del mercado, propiciando el apoyo y el sostén mutuo entre las mujeres”, explicó Ribecco.

Desafíos y potencialidades
Desde esta Asociación de mujeres vienen trabajando hace tiempo en el tema, Jimena Tomarelli, una de sus fundadoras, comentó que entre los desafíos que observan se encuentran “dar valor a los productos que tienen, cuestiones de estima, colocación del producto en el mercado, expandirse, crecer. También la etapa de la maternidad es compleja para cualquier mujer, el equilibrio entre la familia y la empresa se vuelve difícil de llevar”. Asimismo comentó que están observando importantes valores que las mujeres pueden aportar en empresas y emprendimientos que no se están aprovechando: “Está comprobado que mientras más mujeres haya en el sector productivo los índices de desarrollo son mejores: las mujeres cuando cobran más distribuyen mejor la plata en la familia, distribuyen el dinero apuntando hacia la educación, por ejemplo. En cuanto a las empresas en las que trabajan, suelen ser más reponsables socialmente, tienen más impacto social, hay más emprendedoras mujeres en proyectos de impacto social, por la sensibilidad y la empatía que hay en las mujeres” y agregó que “para tener mejor sociedad tenemos que tener mejores empresas y para tener mejores empresas tenemos que tener más mujeres en los directorios y más mujeres líderes”.