Un hombre de 87 años, viudo y sin nietos, se había encariñado con la hija de un matrimonio que vivía en su barrio.

Los padres de Cadi Williams, una nena de dos años que vive en el condado de Barry en Misuri, quedaron completamente sorprendidos. Su vecino de 87 años, que se había encariñado con su hija desde que se mudaron a ese barrio, le dejó antes de morir regalos para 14 navidades.

El anciano, que estaba viudo y no tenía nietos, había planeado todo a la perfección. Su último deseo fue que su gran compañera de tardes, a quien solía visitar en su tiempo libre, siempre tuviera un presente bajo el árbol festivo.

Owen y Caroline Williams, los padres de la nena, se emocionaron al recibir todos los paquetes esta semana. La encargada de alcanzárselos fue la hija de su vecino, que murió este lunes de manera repentina.

“Tocaron el timbre y nos dieron una bolsa gigante de plástico. Al principio pensamos que era basura y que nos estaba pidiendo que la tiráramos. Pero no. Quedamos en shock cuando vimos que eran muchos paquetes para nuestra hija, para los próximos 14 años”, contaron a los medios locales.

Según explicó esta familia, el hombre de 87 años era muy cercano a la pequeña Cadi. “Siempre le regaló algo para Navidad. El primero fue un peluche muy amoroso que llevaba a todos lados con ella”, agregaron.

La noticia se viralizó de manera inmediata por las redes sociales. Los padres de la nena compartieron en Twitter fotos de todos los paquetes y revelaron la emocionante historia detrás de los envoltorios.