Este miércoles se desarrolla una nueva jornada de la huelga de taxis en Madrid y Barcelona, la tercera y sexta, respectivamente. Los taxistas buscan lograr una regulación más exigente para los vehículos de alquiler con conductor (VTC), que usan aplicaciones como Uber y Cabify, con la amenaza de endurecer sus posturas ante la Administración.

En Madrid, los taxistas han cortado a primera hora la M-40 en el kilómetro 6 en ambos sentidos y lo han vuelto a hacer en torno a las 12 de la mañana durante una hora, donde la Policía ha cargado contra los manifestantes y ha detenido a uno de ellos.

En el conjunto de la protesta, 11 personas han tenido que ser atendidas por el Samur, cinco de ellas policías. Antes de la llegada de los Reyes a Fitur, inaugurada hoy, los taxistas han mantenido bloqueados la mayoría de accesos a Ifema.

Mientras, en Barcelona, el sindicado Élite Taxi ha abandonado el comité de huelga después de que esta mañana una parte de los taxistas se negara a que la votación sobre el preacuerdo alcanzado ayer con la Generalitat se llevara a cabo en las urnas.