La situación financiera se agudizó ante la disparada del dólar y los centros más chicos hacen malabares para subsistir. En Córdoba, hay 54 centros que albergan a 2.572 pacientes en tratamiento.
La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (Cadra) denunció la falta de financiamiento por parte de Pami, Incluir Salud y obras sociales provinciales para el tratamiento en centros de diálisis privados distribuidos en todo el país.

La problemática financiera radica en que no hay equidad entre la retribución y la prestación, por lo que los centros no llegan a cubrir los gastos.

“Tenemos que los financiadores no actualizaron los valores de retribución siguiendo la evolución del dólar y la inflación y eso nos creó un desfasaje”, expresó el titular del Cadra, Darío Zapata, en diálogo con Vía País.

Si bien la crisis financiera comenzó el año pasado, la disparada del dólar -los insumos son en moneda estadounidense-, la suba del índice de precios al consumidor, el aumento del valor de la energía y demás servicios conformaron un cocktail explosivo.

Desde el Cadra explicaron que cada tratamiento cuesta 100 dólares, de los cuales un 90 por ciento corresponde a gastos y el 10 restante a rentabilidad. Pero, en la actualidad, lo están cobrando 3.000 pesos, es decir, aproximadamente entre 60 y 70 dólares.

Es más: el valor de la sesión se incrementó el 32 por ciento durante 2018 y en ese mismo período el dólar superó el 120%.

“Un catéter que cuesta 207,06 dólares, hace un año lo pagaban 4.244,73 pesos (cuando la moneda estadounidense estaba a $20,50). Mientras que ahora deben abonar por el mismo producto $9.276,28, es decir, más del doble”, analizó Zapata.

En ese sentido, fuentes de Pami reconocieron que hubo un ajuste para los centros de diálisis. Además, según la resolución 432 del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), las prestaciones en febrero solo aumentaron un 2 por ciento sobre junio de 2018.

“Queremos recuperar el valor, entendiendo que estamos en crisis; queremos que nos paguen en un valor que nos permita recuperar lo que gastamos en la práctica. Los centros chicos no tienen espalda y hay algunos que ya están por cerrar”, agregó Zapata.

Reconoció también que están “endeudados hasta la cabeza”, debido a que el margen de rentabilidad es nulo.

En la provincia de Buenos Aires hay 54 centros que albergan a 2.572 pacientes que se encuentran realizando diálisis. Mientras que a nivel nacional, los sitios para llevar a cabo el tratamiento son 300 y hay más de 30.000 personas que reciben la prestación.

En tanto, si bien desde el instituto presidido por Sergio Cassinotti aseguraron que no cerrará ningún centro, el titular de Cadra advirtió que la situación es crítica en establecimientos ubicados en Cañuelas (Provincia de Buenos Aires), Malargüe (Mendoza) y Paraná (Entre Ríos).

Por su parte, Zapata reconoció que han pedido reuniones con funcionarios de Pami en reiteradas oportunidades, pero no recibieron respuesta. “Si el Estado se quiere abrir de esto, no tenemos espalda para soportarlo”, dijo.

Otro de los tantos dolores de cabeza que afronta la Cadra es el aumento de la nafta. Es que dicha confederación tiene incluido en el convenio un compromiso de traslado, por lo que también están atentos a las alteraciones que se dan en el precio del combustible.

En Córdoba, de acuerdo al Sistema Estadístico del Expendio de Combustibles, las naftas aumentaron un 76,9 por ciento en el caso de las súper y las premium un 78% entre noviembre de 2017 y el mismo mes del año siguiente.