Varios pasajeros tuvieron que pasar la noche en la terminal. Las aerolíneas ya dispusieron los nuevos horarios.

Este viernes, una imagen inusual se ve en el Aeropuerto de Ezeiza: decenas de pasajeros duermen en el piso a la espera de que su vuelo finalmente salga. Es que la tormenta eléctrica que azotó el área metropolitana Buenos Aires en la madrugada obligó a demorar la salida de las aeronaves.

Pero esa no es la única complicación que generó el fenómeno climático. Los viajeros que desembarcaron tuvieron que esperar las valijas más de una hora luego de aterrizar ya que la caída de rayos obligó al personal de descarga a retirarse de la plataforma por seguridad.

Las retrasos se generaron por los protocolos de seguridad. Durante la caída de rayos no se puede cargar combustible en los aviones lo que inevitablemente genera demoras en las partidas de vuelos.

Aunque la actividad eléctrica generó estas complicaciones, el aeropuerto se encuentra habilitado tanto para despegues como para aterrizajes.