Una profesional de 35 años aseguró que empezó a trabajar en un centro de día para personas con discapacidad. Denunció que la despidieron porque se iba a casar con su novia. La institución niega que haya sido por ese motivo.

Una psicóloga denunció que la echaron de un centro de día para personas con discapacidad a una semana de haberla contratado por su orientación sexual. Desde la institución negaron que esa haya sido la causa: “Eso es falso e inmerecido”.

Según aseguró Paola, la profesional de 35 años, la Granja Soles de Pueblo Esther la contrató el lunes 2 de septiembre. Ella avisó que el día 20 de ese mes se casaría y le dijeron que no había problemas. Pero cuando una semana más tarde, el lunes 9, completó las planillas y puso el nombre de su pareja mujer, la despidieron de forma imprevista.

“Tuve una entrevista y un día de prueba. Yo trabajaba en otra institución de zona sur y me avisaron que si seguía interesada empezaba el lunes siguiente, fue todo muy rápido”, señaló la mujer a Rosario3.

La psicóloga empezó a trabajar el lunes 2 de septiembre y ella tenía un turno para casarse con su novia el viernes 20, que le habían dado dos meses antes. “El mismo día que empiezo a trabajar le informó del casamiento porque era inminente e iba a necesitar ese día. La titular me respondió: «Te voy a averiguar por la licencia»”.

“Después no me dicen más nada y al lunes siguiente me acercan una planilla donde tenía que completar mis datos: si tenía una persona a cargo, un familiar, un teléfono de emergencia. Pongo el nombre de mi pareja y sus datos, y entrego la planilla el lunes 9”, recordó.

A Paola la citaron sus jefes en una oficina. Ella sitió un “clima tenso” y lo vinculó a la entrega de la planilla: “Ahí me dicen que hubo cambios de último momento, que tienen que hacer una reestructuración y que como fui la última que contrataron, me echan”.

“Cuando me pude reponer les dije: «¿Pero me hiciste renunciar a otro trabajo y hace una semana que me contrataste?». Me dijeron que no tenía que ver con mi desempeño y que al otro día me llegaría el telegrama”, relató.

La psicóloga respondió el telegrama asesorada con un abogado y pidió ser reincorporada. Además inició un reclamo por lo que considera “discriminación por su orientación sexual”. Se comunicó con el Inadi y con el grupo de mujeres lesbianas Las safinas.

Paola dice tener un doble desafío. Por un lado recuperar su trabajo: “Ellos niegan todo y el próximo paso es ir al Ministerio de Trabajo y a la Secretaría de Derechos Humanos. Pedimos la reincorporación. Sería una situación difícil pero es lo que corresponde: me quedé sin laburo en el medio de la crisis”.

El segundo objetivo es visibilizar y generar conciencia sobre lo ocurrido. “Me parece súper grave porque es una institución que labura con personas con discapacidad y con este discurso de la inclusión”, añadió.

Paola se casó el viernes 20 con María José, su pareja desde hace dos años y medio. La psicóloga enfrentó su caso a los avances en materia de reconocimiento de derechos y diversidad sexual. “Con la ley de matrimonio igualitario y de identidad de género parece que con eso solo no basta”, analizó.

“La denuncia es falsa e inmerecida”

Granja Soles SRL afirmó que las “imputaciones son totalmente falsas y contrarias a la realidad”. “Nuestra institución, siendo una empresa familiar en sus orígenes, que se ha ido profesionalizando a lo largo de los años, sin perder el sentido de hogar y familia que nos caracteriza, jamás ha incurrido en actos de la calificación señalada”, señaló mediante un comunicado.

En el texto que lleva la firma del gerente Juan Manuel Bagli, la empresa dice “promover la integración y el respeto por las diferencias” pero que “como tantas otras empresas de nuestro país se ve azotada por la crisis actual”. Señala motivos económicos por el “corte de la cadena de pagos” y el “incremento de costos”, entre otros puntos, y que el despido “de ninguna manera obedecen a cuestiones relativas al fuero íntimo de las personas”.

El centro de día expresa el “respeto al otro en su integralidad” y recalca que “la situación denunciada es totalmente falsa e inmerecida”.

Si bien no detalla lo ocurrido con Paola, el descargo añade que “los pormenores se debatirán eventualmente en los estrados que correspondan” ya que “la afronta” a la institución “no pasará desapercibida”.