Al menos ocho civiles murieron hoy, entre ellos cuatro niños, al explotar una bomba oculta al costado de una ruta en la provincia de Baghlan, en el norte de Afganistán, informaron medios locales.

El estallido ocurrió en una zona cercana a Pul e Jumri, capital de Baghlan, y alcanzó a un vehículo que viajaba hacia esa ciudad, informó la cadena de televisión Tolo, que citó a un vocero de la policía.

“Cuatro niños, dos mujeres y dos hombres han muerto y otros seis civiles, incluidos varios niños, han resultado heridos”, refirió la fuente.

Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad por la colocación del artefacto explosivo improvisado (IED), informó la agencia de noticias Europa Press.

Los IED, también conocidos como bombas artesanales o bombas de carretera, representan una de las mayores amenazas para la población civil en Afganistán.

Son artefactos de bajo costo económico y fácil colocación y que pueden permanecer escondidos durante un largo tiempo y estallar pasado meses o incluso años por una presión o por el peso de un vehículo.