El mandatario defendió su decisión de haber remitido el proyecto contra la voluntad de Omar Perotti. “Ésa es una obligación del gobernador; yo no puedo hacer lo que quiero”, justificó. Sin acuerdo aún para la ceremonia de traspaso de mando.

A horas de que el presupuesto provincial 2020 ingrese a la Cámara de Diputados y en medio de una fuerte controversia con la gestión entrante, el gobernador Miguel Lifschitz volvió a defender su decisión de enviar el proyecto pese a haber acordado lo contrario con su sucesor Omar Perotti.

“Creo que se está generando una situación de conflicto en torno de un tema que no merece demasiados comentarios”, dijo el mandatario ante la consulta de la prensa, mientras recorría localidades del departamento San Cristóbal. “La Constitución provincial es muy clara y muy explícita; dice que el gobernador deber enviar el presupuesto antes del 30 de noviembre. Ésta es una obligación que tiene el gobernador; no es que yo pueda hacerlo según mi voluntad. A veces, hemos pedido alguna prórroga pero siempre dentro del año. En esta ocasión, ante el pedido del gobernador electo, yo le solicité a la Legislatura que me autorizara a presentarlo después del 10 de diciembre tratando de acordar con el criterio de Omar Perotti. Pero la Legislatura casi por unanimidad me dijo, ‘no gobernador, preséntelo ahora’. Y bueno, yo no puedo desconocer el pedido de la Legislatura”, planteó.

Como vino informando El Litoral, el presupuesto será ingresado en la sesión de esta tarde de la cámara de Diputados, prevista para las 15. Más tarde, a las 17.30, se reunirá la Comisión de Presupuesto que intentará emitir dictamen sobre el tema.

Otra diferencia

Lifschitz admitió, en otro orden, que tampoco lograron acordar aún con su sucesor los detalles protocolares de la ceremonia de traspaso de mando. “Estamos conversando -dijo el mandatario-; hay alguna discrepancia de criterio pero creo que vamos a acordar y a encontrar un punto de equilibrio y acuerdo, porque todos queremos que sea un acto de la democracia; un acto institucional que sea bueno para el gobernador que termina y bueno para el gobierno que empieza”, aseveró.

Respecto de la transición, el líder socialista consideró que “siempre son un poco complicadas, pero dentro de esa realidad -afirmó-, creo que se está desarrollando bien. Hay diálogo y voluntad de las partes de encontrar acuerdos. No siempre se logra, pero hacemos el intento”.

Finalmente, e indagado acerca de cuál será su rol político a partir del 11 de diciembre cuando asuma como diputado provincial, el gobernador dijo que espera promover una oposición constructiva. “No sé si voy a ser la principal figura (de la cámara) -aclaró-. Vamos a trabajar no pensando en hacer oposición, sino en colaborar y contribuir con la etapa que viene. Creo que nuestro aporte por la experiencia y el conocimiento que tenemos de toda la provincia va ser útil para impulsar diferentes leyes; para llevar adelante proyectos que sean positivos para Santa Fe”.

Lifschitz bregó porque “se pueda establecer un diálogo constructivo con el futuro gobierno porque es lo que le sirve a la gente y a las instituciones. Después -consideró-, llegará el momento de los procesos electorales y cada uno tendrá su proyecto, pero creo que ahora es un tiempo de construir”, concluyó.

Lavagna

Lifschitz desestimó la posibilidad de que Roberto Lavagna integre el futuro gabinete de Alberto Fernández. “He hablado mucho con él. Está dispuesto a brindar su experiencia y conocimiento; a asesorar y colaborar. Pero fue muy claro en el sentido de que no va participar del próximo gobierno porque obviamente tenía un proyecto alternativo y distinto para el país. De todos modos, sí va a ser un hombre de consulta para colaborar con su experiencia”, afirmó.

Un desembolso esperado

A través de su cuenta de twitter, el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, anunció que el Fondo de Abu Dhabi para el Desarrollo “transfirió los desembolsos en favor de las empresas contratistas del acueducto de Desvío Arijón correspondientes a los certificados de obra que estaban pendientes”. Según el funcionario, la acreditación de este dinero “garantiza la continuidad de las obras con financiamiento asegurado”. Como se sabe, semanas atrás, las empresas habían cesanteado a los 160 obreros que estaban afectados a la obra, y habían paralizado los trabajos. El desembolso supera los 300 millones de pesos, según precisaron fuentes del Ministerio de Economía a El Litoral. Los desembolsos, explicaron, se realizan de manera mensual contra certificados de obra. Pero estos 300 millones que se terminan de acreditar corresponden a los meses de setiembre, octubre y noviembre.