Un 13 de diciembre de 1519, la expedición capitaneada por Fernando de Magallanes -la misma que lograría al mando de Juan Sebastián Elcano dar la primera vuelta al mundo- llegó tras cuatro meses de navegación a su primer puerto de ultramar. Habiendo dejado de lado la estrella del norte, las cinco naves financiadas por la Corona española echaron el ancla en la bahía de Guanabara, donde los portugueses fundarían, en 1565, la ciudad de Río de Janeiro.

Hoy, quinientos años después, el buque escuela de la Marina española que recibe su nombre en honor al marino vasco atraca en esas mismas aguas, en el marco de las celebraciones del V Centenario de la primera circunnavegación de la Historia, épica que culminó un 8 de septiembre de 1922, en Sevilla.

Además de que Brasil acoja la conmemoración de la efeméride, la llegada del barco de instrucción, que incorpora por primera vez una dimensión científica a su programa para analizar la temperatura marina y la presencia de plásticos y otros desechos, implica otros asuntos de importancia. En primer lugar, “como buque-escuela porque permite la finalización de la primera etapa de formación de los guardamarinas en su carrera naval”, explica su comandante, el capitán de fragata Santiago de Colsa.

Para éste, existe una “fuerte vinculación entre España y Brasil, dos naciones hermanadas en la comunidad iberoamericana, que comparten una fuerte dimensión marítima”. Así, “brasileños y españoles, cuando vivimos mirando al mar, somos capaces de configurar sociedades emprendedoras, abiertas, dinámicas, acogedoras”, añade de Colsa.

Por otra parte, los guardamarinas “aprenden el peso de la Historia”. Pues, prosigue, “somos herederos de una historia que nos permite recordar que hace 500 años llegó a la bahía de Guanabara una expedición española al mando de Fernando de Magallanes y que fue la última escala placentera y agradable que encontraron en lo que después sería la mayor epopeya de la historia marítima del mundo, la primera circunnavegación ya bajo el mando del gran marino español Juan Sebastián Elcano”.

RUMBO AL RÍO DE LA PLATA
Y es que a partir de este hito, “la mar se configura como un espacio de encuentro entre todos los pueblos de la Tierra”, concluye el comandante de Elcano que el domingo zarpará, como hace 500 años, rumbo al Río de la Plata, con paradas en Buenos Aires y Montevideo.

Atrás habrá dejado diversos actos organizados por el consulado de España en Río, tales como el seminario V Centenário primeira volta ao mundo. A estadia da frota no Rio de Janeiro, en el Museo Histórico Nacional, con la presencia de expertos de Brasil, España, Portugal, Argentina, Chile y Uruguay; o un foro empresarial hispanobrasileño, en el que han participado directivos de compañías españolas y brasileñas, y que ha contado con la presencia de la secretaria de Estado de comercio española.

Y es que como señala el cónsul español en Río, Luis Prados Covarrubias, estas actividades “que se están llevando a cabo con motivo de la conmemoración del V Centenario de la llegada a la bahía de Guanabara de la expedición de Magallanes-Elcano, por un lado, ponen de manifiesto las estrechas relaciones existentes entre los dos países en todos los ámbitos: cultural, social, económico, etc. Y, por otro, ofrecen oportunidades para poner en marcha nuevos proyectos que contribuirán a estrechar todavía más estas relaciones”.

VIAJE DE IDA Y VUELTA
Del mismo modo que Elcano abre sus puertas para visitas, España celebra la llegada de la expedición a Brasil a través de la exposición Rio somos nós! en el Museo Nacional de Antropología de Madrid. En colaboración con diversos museos de la ciudad fluminense, la muestra temporal (entrada gratuita hasta el 16 de febrero) celebra el espíritu de Río de Janeiro.

Lejos de quedarse en el cliché de playa y samba, de fútbol y cachaça, la exposición acerca Río de Janeiro a través de sus comunidades, barrios maltratados por la omisión histórica, la violencia y la pobreza. Así, son sus propios museos -Museu da Maré, el Museu de favela, el Museu Sankofa, el Museu Cerro Corá, el Museu Vivo São Bento, el Museu das Remoções, el Ecomuseu de Sepetiba, el Museu Bumba Meu Boi Raízes de Gericinó y el Ecomuseu de Santa Cruz- los encargados de mostrar la realidad múltiple de la Ciudad Maravillosa.