La fiscal de menores pidió esta mañana la detención del adolescente de 17 años. Una tía suya dijo que “él sabe” quién es el asesino.


Exequiel S. tiene 17 años, será mayor de edad en apenas dos días, el jueves 9. Cada día que se prolongaba su ausencia, se abría un interrogante mayor sobre su situación. Su ausencia lo ponía en el centro de la escena de la investigación por el triple crimen de Melchor Romero, ocurrido durante las primeras horas del 1 de enero. ¿Las víctimas? Su madre, su sobrina y su padrastro.

Tras casi una semana, apareció caminando a la vera de la Autovía 2, este lunes, y su primera respuesta a la consulta de los policías fue “me iba caminando a Mar del Plata”. Como declaración no dice nada, pero como detalle de su perfil psicológico sí puede ir marcando una línea.

El adolescente pasó la noche en el Centro de Recepción de Menores de La Plata, ubicado en calle 63 entre 2 y 3. Antes de ser trasladado hasta ahí, estuvo en el destacamento vial de Samborombón y allí habría hecho algunas otras manifestaciones, aunque fuentes judiciales le confirmaron a Clarín que no tienen validez para la causa.

El fiscal Marcelo Martini declinó su competencia en la causa para que el expediente pase a manos del Fuero Penal Juvenil. El caso quedó en manos de la fiscal de menores Carmen Ibarra, que solicitó la detención del adolescente, situación que deberá resolver Juzgado de Garantías del Joven Nº 2 de La Plata. Recién concretado ese trámite, la fiscal podrá tomarle declaración indagatoria.

Respecto a las declaraciones que habría hecho tras ser aprehendido, Exequiel no recordaría con precisión qué ocurrió esa madrugada del primer día del año. Sí habría dicho que volvió a su casa a eso de las 7 de la mañana y confirmó lo que sus familiares y amigos le habían confiado a Clarín en las horas posteriores al terrible suceso: que había estado en una plaza de Melchor Romero recibiendo el 2020 junto a un grupo de amigos.

“Dijo que entró a la casa por la ventana, porque la puerta estaba trabada. Que vio a su mamá muerta y se fue corriendo, asustado. De todos modos, todo su relato es incoherente, no tiene un hilo conductor”, habría contado según publicado el diario El Día. Todo el escenario es complejo. Resta una declaración más amplia del adolescente y pericias psicológicas. Su estado es salud es bueno y no presenta heridas que pudieran ser compatibles con un hecho de esas características.

Otro punto que por ahora es llamativo tras el relevamiento de las pericias es el de la huella encontrada en la escena del triple crimen, donde se halló una pisada número 38, que podría ser de una mujer. La muestra plantar tomada a Exequiel dio que su talla de calzado es 41.

Por otra parte, la familia del muchacho, y al mismo tiempo de las víctimas, coinciden en que no creen que él sea el asesino, no lo consideran un chico agresivo, más bien lo contrario. Aunque Norma, una de las tías de Exequiel, sí supone que “él algo vio y sabe quién fue (…) esto (los asesinatos) no es cosa de mi sobrino”, dijo a Télam.

“Por suerte lo encontraron. Siempre quise que aparezca vivo y sano, tanto por él como para que todos sepamos qué pasó”, expuso la mujer, quien aseguró estar “tranquila”.

Norma dijo que cree que ahora se va a saber “la verdad”, ya que su sobrino “sabe quién fue” el autor de los hechos, y aseguró que no duda de su inocencia, “al menos hasta que el fiscal diga lo contrario”.

La tía del adolescente negó que éste se dedique a la fabricación de cuchillos, como trascendió tras los crímenes y detalló que el joven “va a una escuela técnica y es un gran alumno, un chico normal y corriente, que no es violento”.

Luego, manifestó que junto a las hermanas del joven definirán si designan a un abogado o si la defensora oficial Raquel Ponzinibbio quedará a cargo de su representación.

Martini, titular de UFI 3 de La Plata, adelantó que si la jueza convalida su planteo (que el expediente pase a manos del Fuero Penal Juvenil), la instrucción quedará a cargo de la fiscal de menores Ibarra.

El adolescente fue encontrado este lunes por la tarde cuando caminaba por la banquina de la Autovía 2, a la altura de Samborombón. “Estoy yendo caminando a Mar del Plata”, dijo el chico a los policías que se le acercaron para saber qué estaba haciendo allí.

En esas circunstancias, el adolescente reconoció que no tenía su DNI pero al dar su nombre de pila, los agentes estuvieron seguros de que se trataba del chico buscado desde hacía cinco días, por lo que lo condujeron al destacamento policial.

Una vez allí, el adolescente fue sometido a un control médico ya que los investigadores querían determinar si tenía algún tipo de lesión o corte que pudieran determinar su posible participación en el hecho.

No bien se descubrió el triple crimen, el fiscal ordenó la búsqueda del adolescente por considerar clave su testimonio para esclarecer lo ocurrido en la madrugada del 1 de enero en la casa situada en la calle 523, entre 164 y 165, de Melchor Romero.

Allí fueron hallados degollados y apuñalados los cadáveres de su madre, Graciela Holsbak (54), de su padrastro Raúl Bravo (58) y el de su pequeña sobrina, Alma (5), cuyo cuerpo estaba adentro de una bolsa.