Con operativos de saturación en los barrios calientes de Rosario, sobre todo en la zona sur y oeste de esta ciudad, los efectivos de Gendarmería empezaron patrullajes especiales junto con la policía de Santa Fe para hacer visible la decisión del Estado de intervenir en los territorios en disputa de las bandas narco.

Frente a la emergencia de seguridad generada por la sucesión de asesinatos, 17 desde el comienzo del año, se emplearán unos 2000 gendarmes, del Destacamento Móvil II, con habitual base aquí, y unidades instaladas en la provincia. Según confirmó LA NACIÓN con fuentes de la fuerza nacional, no arribaron hasta este jueves nuevos contingentes de gendarmes como había anunciado el gobierno de Omar Perotti, quien esta tarde se reunirá en la Casa Rosada con la ministra de Seguridad Sabina Frederic y el jefe de Gabinete Santiago Cafiero.

La atención sobre la llegada de nuevos efectivos está puesta por la ola de violencia que dejó 17 muertos en lo que va de este año, con hechos que el propio ministro de Seguridad santafesino, Marcelo Saín, calificó como “terrorismo urbano”, como fue el ataque a balazos al casino de Rosario el sábado pasado, donde una bala le atravesó el cráneo a un hombre que había salido a fumar a un balcón. Ese ataque fue adjudicado al clan Los Monos. “Hay una decisión tomada. Una línea de trabajo para estructurar una policía que se integre a una política de seguridad diferente en Santa Fe. Si hablamos de cortar vínculos, lo hacemos en todos los niveles”, afirmó el gobernador Omar Perotti antes de viajar a Buenos Aires.

La Policía de Santa Fe compartió con los gendarmes el operativo especial en el territorio de Los MonosLa Policía de Santa Fe compartió con los gendarmes el operativo especial en el territorio de Los Monos Fuente: LA NACION – Crédito: Marcelo Manera
“La idea es tener un nivel de coordinación en cada uno de los niveles del Estado nacional, provincial y bajar esa información en cada uno de los territorios. Esto tiene que ser un diferencial importante en una política de seguridad”, expresó Perotti.

El ministro Saín mantuvo esa línea de mensajes en las últimas horas, ante la repercusión mediática de la ola de violencia en Rosario, que la ciudad ” no es Sinaloa”.

Actualmente, Rosario posee la misma cantidad de gendarmes que llegaron a la ciudad a partir de agosto de 2016, cuando la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el ahora exgobernador Miguel Lifschitz firmaron, después de varias idas y vueltas, un acuerdo que implicaba la estadía permanente de ese número de gendarmes.

 

Ese convenio se firmó en medio de otra crisis de seguridad cuando más de 50.000 personas se concentraron frente a la sede rosarina de la casa de Gobierno y a los tribunales bajo el lema Rosario Sangra. Ese acuerdo fue renovado todos los años, aunque surgieron varias conflictos entre la Nación y Santa Fe sobre quién se haría cargo de los viáticos y el mantenimiento económico de los efectivos.

Se decidió en ese momento de poner en marcha un comando conjunto entre las dos fuerzas, federal y provincial, pero nunca terminó de funcionar de manera aceitada por las desconfianzas mutuas, no sólo entre las administraciones, sino entre los propios miembros de las fuerzas de seguridad. En los últimos meses se desdibujó la tarea de Gendarmería, con escaso nivel de actividad no sólo en los patrullajes operativos en las dos principales ciudades de la provincia, sino que también quedó expuesto la falta de investigaciones sobre organizaciones criminales.

Quizá influyó en esto el cambio de gobierno y la extensa transición a nivel nacional. Hasta ahora el Ministerio de Seguridad de la Nación decidió mantener ese número de efectivos, que llega a unos 2000, al que se suman unos 700 uniformados de la Policía Federal. Lo que pretende el ministro Saín es poner en marcha un plan complementario en el marco de la ley de seguridad interior. Se mantuvieron dos reuniones para terminar de definir el funcionamiento de esta herramienta que surge del artículo 18 de la ley de seguridad interior.

El primer encuentro se concretó tres días después de la asunción de Saín y del secretario del área Germán Montenegro, quienes se reunieron en Buenos Aires con la titular de la cartera nacional Sabina Frederic. Acordaron que la relación entre la Nación y Santa Fe se sustentaría a nivel institucional sobre una herramienta que otorga la ley de seguridad interior. Después se hizo una nueva reunión en Rosario, unos días antes de que estallara la guerra narco que hizo volar por los aires toda política de planificación a causa de la crisis política que hizo aflorar la ola de homicidios.