Cuando parecía que la operación se caía por los cambios en los términos económicos del club vendedor, la dirigencia aceleró y llegó a un arreglo para que se incorpore en las próximas horas.

 

La salida de Yeimar Gómez Andrade es quizás la más significativa en el mundo Unión. Si bien es cierto que Nelson Acevedo y Damián Martínez eran jugadores fundamentales para Leonardo Madelón, el colombiano era la figura del equipo y por eso se sentirá su ausencia. Desde ya, el DT pidió una alternativa como reemplazo y la dirigencia apuntó a un coterráneo: Jorge Zules Caicedo.

La dirigencia rojiblanca llegó a un acuerdo en las últimas horas con Alvarado, club dueño de la ficha, y se convertirá en refuerzo. El Tate había realizado una oferta inicial, que luego fue desestimada por insuficiente. Luego el elenco marplatense cambió los términos económicos en el segundo intento y todo parecía que se caía.

La cláusula de rescisión del zaguero cafetero, de 28 años, era de 10.000.000 de pesos y por eso el presidente Luis Spahn y compañía fueron a fondo y concretaron la operación. En principio, se lo espera que este viernes esté en Santa Fe para pasar la revisión médica y firmar el contrato. En caso de no llegar, será el sábado.

Se había dilatado el tema un poco también ante la negativa del conductor de Alvarado, Juan Pablo Pumpido, que no quería saber nada con que se vaya. Por lo pronto será una cara nueva más y habrá que ver cómo se adapta y con cuanta celeridad entiende la idea de Madelón. Su arraigo a la Argentina es un punto importante y será cuestión de entender con quienes serán sus flamantes compañeros.

Se suma a los uruguayos Javier Cabrera y Sebastián Assis; Ezequiel Cañete y Mauro Luna Diale como incorporaciones para este Unión modelo 2020.