El espacio de juegos del conocimiento estará emplazado en el ex International Park, cerrado tras la muerte de dos nenas en 2013.

Tras años de idas y vueltas, finalmente se pondrá en marcha el proyecto para establecer la Plaza Pública de las Ciencias dentro del parque Independencia, en el espacio que dejó vacante el International Park (Oroño y 27 de Febrero), luego de la tragedia de 2013 en la que murieron dos nenas (ver aparte).

La idea fue plasmada en una ordenanza aprobada por el Concejo en 2016, cuyos autores fueron los ediles María Eugenia Schmuck (hoy presidenta del cuerpo) y Sebastián Chale (actual secretario de Desarrollo Económico), en base a una propuesta elaborada por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), con la que el municipio trabajará conjuntamente.

El predio, que fue descripto como una versión pequeña del parque Tecnópolis, será un espacio lúdico e interactivo que se dispondrá como parque de juegos con exposiciones permanentes y temporales, integrando temáticas de las ciencias exactas y de las ciencias sociales, con el objetivo de democratizar el conocimiento producido en la ciudad.

El nuevo espacio contará con la realización de actividades como ferias de ciencias, muestras interactivas, exposiciones, cafés científicos, juegos, charlas, talleres y festivales.

Lo cierto es que en 2017, cuando la Municipalidad tomó posesión del predio, se anunció la obra, pero la iniciativa entró luego en un limbo. De hecho se había definido la conformación de una comisión con integrantes del Departamento Ejecutivo, la provincia, el Concejo y la Universidad, que nunca fue convocada. Hoy, las nuevas gestiones en el Palacio de los Leones y el Rectorado de la UNR asumieron el compromiso expreso de ejecutarla.

En ese sentido, ya se produjeron en noviembre y diciembre dos reuniones entre los gabinetes de Pablo Javkin y Franco Bartolacci. En la primera, ambos establecieron la Plaza como uno de los trabajos centrales a culminar de forma conjunta en el primer año de sus gestiones.

El segundo encuentro lo protagonizaron los equipos técnicos que estarán involucrados en la ejecución. Por un lado, el área Ciencia,Tecnología e Innovación para el Desarrollo de la Universidad (la dirección de Comunicación de la Ciencia y la de Promoción Científica) y representantes de las diversos sectores que tienen incumbencia de la Municipalidad, como las secretarías de Planeamiento, Desarrollo Económico, Obras Públicas y Cultura.

En el cónclave, se repasó el estado de situación, es decir cómo venía el proyecto (no estaba avanzando) y la definición de un plan de trabajo conjunto. Durante enero, se actuó en cada sector con los resultados de esa reunión. El proyecto está ahora en la etapa de evaluación para ser transformado en plan ejecutable.

El próximo paso será convocar a la comisión que define la ordenanza y reunirse con los actores del sistema científico tecnológico local, como Conicet y el Polo Tecnológico, para desarrollar cada una de las ideas. Una vez resuelto eso, se llamará a licitación para la construcción del parque.

Ciudad de la ciencia

“Rosario tiene que ser la ciudad del conocimiento. En la ciudad del futuro, la producción científica y tecnológica son fundamentales y eso implica también trabajar en la motivación y el impulso de los más chiquitos en adelante, con un reflejo en el espacio público”, subrayó el intendente Pablo Javkin.

“Impulsamos el proyecto desde un primer momento porque estamos convencidos de que la investigación y la producción científica tienen que estar en constante vínculo con la sociedad que la rodea y la sostiene. Una universidad en relación con su tiempo, da cuenta de la expectativa que la sociedad deposita en ella, y de la responsabilidad de la que se tiene que hacer cargo”, afirmó, por su parte, el Rector de la UNR, Franco Bartolacci.

En esa línea, el politólogo sostuvo que “Rosario es una ciudad de larga tradición universitaria y de producción científica. Sus investigadores son reconocidos en el país y en el mundo, pero muchas veces los propios vecinos de la ciudad desconocen esos aportes, sus proyectos o sus hallazgos; la Plaza de las Ciencias es una oportunidad para generar ese encuentro necesario”.

“Con Pablo Javkin coincidimos en el valor estratégico que la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación tienen en el desarrollo de la ciudad y nuestra región. Poner en la escena pública esos aspectos nos potencia, y también nos habilita a que la ciudad y sus investigadores se destaquen en el plano nacional e internacional. Debemos trabajar juntos para promover a Rosario como ciudad de la ciencia y el conocimiento. Desde el primer encuentro dijimos que hacer realidad la Plaza Pública de las Ciencias es una manera de poner en evidencia el potencial enorme que tiene el trabajo y la gestión conjunta entre la Universidad y el municipio”, sostuvo Bartolacci.

“La Plaza Pública se hará realidad en muy poco tiempo y será un orgullo para la ciudad. Será un espacio de encuentro entre la producción científica local y la ciudadanía, que seguramente redundará en una producción científica puesta al servicio de la resolución de los problemas de la sociedad que la sostiene”, finalizó el rector.