Lis ingresó con vómitos y diarrea. La familia de la víctima denunció “mala praxis”. “Tengo 30 años de pediatra y no logro explicar qué ha pasado acá”, dijo el director del centro de salud.

Lis tenía 9 años y era una nena activa. Iba a una academia de baile. Le encantaba ir a los cumpleaños de sus amigos y participar de los actos escolares. Este año tenía que empezar 5° grado en la Escuela Almirante Brown, de barrio Azcuénaga. Pero eso nunca va a pasar. Este sábado la nena ingresó al Hospital de Niños Zona Norte con un cuadro de gastroenteritis y murió el domingo luego de dos paros cardíacos. Sandra, su abuela, denunció “mala praxis”. En tanto, el director del centro de salud, Eduardo Casim, dijo que no entiende por qué se dio ese fatal desenlace: “Tengo 30 años de pediatra y no logro explicar qué ha pasado acá”, sostuvo en diálogo con Radio 2.

Lis vivía con su papá Jonatan, de 28 años, y su abuela paterna desde hacía tres años. “Siempre estaba con una sonrisa. Era como una hija para mí. Donde ella quería ir, la llevábamos. Era hermosa”, contó su abuela a El Ciudadano.

“No entendemos qué pasó. Es mentira que el director del hospital no sepa qué fue lo que le hicieron a mi nieta. Se tapan entre ellos. No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Arruinaron a una familia”, lamentó la abuela de Lis.

La mujer detalló que desde el Instituto Médico Legal (IML) le informaron que tienen que ir a retirar el cuerpo de su nieta el próximo lunes. “Todavía no le hicieron la autopsia. Tenemos que ir el lunes próximo y en una semana pueden cubrir muchas cosas”, contó.

Los hechos
Sandra explicó que el viernes la nena tenía vómitos y diarrea, y que el sábado empezó con fiebre por lo que decidieron llevarla al hospital.

Lis quedó internada, le hicieron análisis y le colocaron suero. Así pasó la noche. Sin embargo, el domingo la abuela avisó a una enfermera que su nieta tenía fiebre.

“Lis transpiraba, estaba toda empapada y empezó a hablar cosas sin sentido”, agregó la abuela en diálogo con Radio 2.

Una médica ordenó que le saquen el suero y la hidraten por boca. La nena lo toleró y pudo moverse por sus propios medios, siempre siguiendo el relato de la abuela.

Pero, el domingo al mediodía, “la nena se acostó, se le empezaron a enfriar las piernas. De la cintura para abajo estaba toda congelada, era un hielo. Y de la cintura para arriba eran 40 grados”, describió Sandra.
Cuando la enfermera fue a la habitación, le quiso tomar la temperatura con un “broche” en el piecito y “ya no le marcaba nada”.

“Ahí se pusieron nerviosos, empezaron a venir médicos y enfermeras. Apareció al doctora y le toma los latidos, le toca la panza, la nena se queja del dolor”, continuó.

“La sentaron en una camilla y la nena empezó con una taquicardia, cada vez peor”, dijo Sandra, quien confirmó que le pusieron “cuatro inyectables en cuatro minutos”.

Luego le dijeron que Lis iba a ser llevada a terapia, pero minutos antes le dieron dos paros cardíacos.

Sin respuestas
“La causa de muerte no la puedo determinar porque la evolución no logra explicar qué fue lo que pasó con esta nena. No tenemos desde el punto de vista médico una explicación”, afirmó Casim, director del hospital, en diálogo con Radio 2.

Investiga el caso el fiscal de homicidios culposos, Walter Jurado, quien pidió que le hagan una autopsia en los próximos días. También solicitó historia clínica al hospital. Cuando estén ambos resultados evaluarán los pasos a seguir.