Alemania: busca solucionar de manera lúdica los problemas de accesibilidad en su ciudad. 

 

Ladrillito por ladrillito, Rita Ebel hace de su ciudad, Hanau, un mundo mejor y más inclusivo. Esta mujer alemana construye rampas con bloques de Lego que luego coloca en la entrada de cafés y negocios para que dejen de ser inaccesibles a las personas que, como ella, usan silla de ruedas.

“Para mí se trata de intentar sensibilizar un poco al mundo sobre la necesidad de viajar sin barreras”, dijo Ebel a la agencia de noticias Reuters.

Hace 25 años, un grave accidente de auto la dejó en silla de ruedas. Y hace cerca de un año, cansada de la falta de rampas, decidió encontrar una solución lúdica y práctica al problema.

Con la ayuda de su marido, Ebel le dedica unas tres horas al día a construir rampas hechas a medida que contienen varios cientos de pequeños ladrillos de plástico pegados con hasta ocho tubos de pegamento. Luego los dona a los negocios de la ciudad.

Los colores brillantes de los ladrillitos destacan en las calles de Hanau. “Nadie pasa por una rampa de Lego sin echar un vistazo. Ya sean niños que intentan sacar los ladrillos o adultos que sacan sus celulares para hacer fotos”, señaló Ebel.

Usa cientos de ladrillitos y mucho pegamento.  (Foto: Reuters/Kai Pfaffenbach).

Los comercios locales también están encantados con la idea. “Es una idea brillante”, dijo Malika El Harti, que consiguió una rampa para su peluquería.

“Todos los que pasan están contentos con las rampas. Por fin se puede ver desde lejos que se puede entrar aquí sin problemas”, agregó.

 Rita Ebel construye una rampa junto a su marido. (Foto: Reuters/Kai Pfaffenbach).

Para Ebel, el mayor desafío es conseguir las piezas, ya que depende de donaciones. Su idea recorre camino y ya tuvo consultas de Austria, Suiza, España y hasta Estados Unidos sobre cómo fabrica sus rampas.

Rita Ebel dona las rampas a comercios de la ciudad de Hanau. (Foto: Reuters/Kai Pfaffenbach).