Cuando hay emergencia las ambulancias siempre se ocupa de los sanos. No es Macri, no es Fernández. Es Argentina

Por Pablo Benito

Un relato dirá “jubilados y pensionados con haberes de menos de $ 16.195 tendrán un incremento mayor al de la movilidad de la gestión anterior. Otro cuento, más coherente, dirá el aumento para los menores haberes será de $ 197 y para el resto será mucho la quita del derecho, por decreto, será un golpe a su bolsillo, sí, pero también a un nuevo achicamiento de la capacidad de consumo para que cierren los números del Estado.

Una escalera para bajar

El incremento comienza con un 13% para haberes más bajos y va desciende hasta el 3,7 % para haberes más altos. Con la ley que ocasionara, en su momento, los disturbios más importantes que sufrió Macri en la calle, la fórmula era del 11,56% sin discriminar por montos percibidos.

Lo veníamos escribiendo, desde esta columna de Notife. El nuevo gobierno tiene poco margen para hacer de “nuevo” y escasa decisión de dar un shock “poniendo plata en el bolsillo de la gente”. Por correlación de fuerzas de poder, convicciones o lo que quieran justificar, la línea continua con el modelo Macri que, incluso, ya había empezado con Cristina en 2014-2015.

El mundo ubica a nuestra región en esa labor dentro de la vieja y vigente “división internacional del trabajo” ¿Cuánto durará el votante para dar cuenta de la infidelidad de sus elegidos? No lo sabemos. El trabajo sucio lo hace Alberto Fernández, ¿Cristina se presenta como la reserva “ideológica” que calla y gobierna?  y quizás espera que el mundo termina de reposar la nave financiera en el fondo (Fondo), para ensayar algún tipo de “repunte” que siempre es a la baja en los ciclos medidos en décadas.

Remedio y enfermedad

El anuncio del aumento de haberes, por debajo de la inflación o miserablemente superando esta, tiene un punto saliente en que fue acompañado por la información de la gratuidad de medicamentos “básicos” para los jubilados a partir de PAMI. El detalle es que ese vademécum no está aún confeccionado, aunque algunos medios oficialistas aseguran que son los “más consumidos” por los adultos mayores. Confían en que así será.

Excelente noticia para la reactivación para el negocio de la salud y los laboratorios, de concretarse, podrán expedirse recetas por doquier sin el filtro de la “imposibilidad” de compra de los afiliados de PAMI.

El relato, siempre, es cruel. La “gratuidad” es una ficción de la demagogia que resulta bastante cara al final de la jornada. Ni una tableta de ibuprofeno se regala, todo se paga, directa o indirectamente, instantáneamente o en diferido.

Cómo la hamburguesa “grati-nada”. Con haberes jubilatorios de miseria, la idea de “salud pública” es más que perversa y refiera a un concepto neoliberal de “enfermedad pública”, porque el mercado sigue regulando la política y, también, la ideología.

La calidad de vida, la salud medida en “índices de felicidad”, tal como lo esboza Pepe Mujica, tiene que ver con satisfacer las necesidades básicas, con el ambiente, con las redes sociales y con la actividad productiva.

No se pone el aumento a jubilados en su bolsillo para que el mismo se gestione si es almuerzo y cena o solo almuerzo, si es ser carga de sus hijos o antidepresivos. El remanente, el derecho a un haber digno o, al menos, legal, va a las cuentas de los laboratorios.

Pero ahí está, el elemento para que el progresismo de slogans y ausencia de humanismo usen para defender la continuidad del ajuste que, es menos sobre menos. En 2016, la culpa era de los que “robaron un PBI”, ¿hoy de los que endeudaron al país?  la culpa siempre es de alguien, la responsabilidad no es de nadie.

Luana Volnovich, titular de PAMI, aseguró que el financiamiento de la gratuidad que no es tal se hará con recursos propios y el Impuesto País y dejó claro que no habrá condiciones para obtener ese beneficio. Ni por haberes, ni por tenencia patrimonio del beneficiario. Ergo, el jubilado de $ 200.000 y el del $ 12.000 no se diferencian, ¿los dos acceden al beneficio para los laboratorios?

perdón, jubilados.

Sincericidio

Volnovich, declaró que “estamos terminando de acomodar los últimos aspectos de la implementación para hacerlo efectivo desde los primeros días de marzo” y agregó que “la oferta todavía no sabemos cuál va a ser porque estamos en mesas de trabajo con los laboratorios”. Para decirlo en criollo, no es con médicos, científicos con quienes están en el territorio atendiendo a los abuelos que se fija la necesidad, sino con los laboratorios.

Relevo de pruebas.

A su vez y frunciendo el ceño la funcionaria aclaró que “en una cuestión que nos preocupa mucho y es la interacción peligrosa que puede resultar de la prescripción de muchos medicamentos, pero además no queremos que ningún vivo prescriba de más o a quien no lo necesita”.

Cómo aún no se descubrió el detector de vivos y estos hasta podrían ser funcionarios, las drogas se consumirán, o comprarán, por doquier “gratuitamente” aunque nutrirse continuará siendo más inaccesible para los viejos.

Deuda externa vs. Deuda Interna

El primer sopapo, por parte del verdadero Poder económico lo tuvo paradójicamente, el muy marxista de Kicilof provincia de Buenos Aires ante el vencimiento de intereses de deuda para el 26 de enero 2020.

El economista Gobernador había sido tajante: “no puedo pagar esos vencimientos y requirió diferir el desembolso para mayo. La mayoría de los acreedores no aceptaron y la provincia coqueteó con el default. Kicillof recalculó oferta de plazos y valores y esta vez casi lo logra? Un buitre, Fidelity, hizo que no se llegue al 75% de aceptación requerido para que se cumpla la

modalidad solicitada. El Axel más famoso terminó desembolsando sin quita alguna el dinero estipulado.

La capitulación del gobernador de la provincia de Buenos Aires, marcó lo que viene, los Fondos

accionan en bloque y, finalmente, sea Vidal, Macri, Kicilof o Alberto, la suerte está echada. La debilidad del Estado frente al manejo de sus propios fondos no es consecuencia, es objetivo de quienes prestaron ayer para ahogar hoy la soberanía de los Estados. De eso se trató siempre. Los prestamistas chicos, medianos o grandes no ganan prestando, sino ejecutando.