El entrenador reconoció que el cotejo ante el Xeneize podría ser vital para su continuidad en el Sabalero, que hace ocho partidos que no gana y con él en el banco lleva tres derrotas y dos empates.

Colón cayó en un profundo pozo futbolístico tras la derrota en la final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle del cual no puede salir.

Es que luego de ese encuentro solamente pudo ganar un solo partido y la nefasta racha de cotejos sin victorias lo hundió en la tabla de los promedios, donde lo encuentra entre los tres equipos que estarían perdiendo la categoría.

Diego Osella se mostró muy golpeado luego de la paliza futbolística que le dio Newell’s en el Coloso Marcelo Bielsa, donde hizo un mea culpa de lo que viene haciendo su equipo y también fue muy crítico con la actuación de sus jugadores, donde dio a entender que hay una cuestión mental que juega mucho.

También se le preguntó sobre si esta racha negativa podría ser determinante para su futuro, sobre lo que expresó que estaba todo en manos de los dirigentes, aunque se expresó con fuerzas para seguir comandando al plantel rojinegro, que este viernes recibirá a Boca, que llegará con la necesidad de ganar para estirar la definición por el título con River hasta la última fecha.

Pero este miércoles, en un nuevo contacto con la prensa, el entrenador sabalero nuevamente se refirió a su continuidad y sobre la importancia que tenía para ello el encuentro ante el Xeneize, y expresó: “Siempre que tomé una decisión de ese tipo lo hice en función de las respuestas que uno encuentra por parte del futbolista. Luego hay una CD que resuelve, pero es un proceso que apenas tiene cinco partidos, recién inicia, pero la sucede que la situación apremia. Es difícil, quedan 12 fechas por adelante y ahí pasará por las ganas dirigencial que por lo que pretendo yo”.

Lo concreto es que los dirigentes ya comenzaron a evaluar, con José Vignatti en el país, una serie de alternativas en caso que se decida terminar con el ciclo de Osella o que sea el mismo entrenador quien decida dar un paso al costado, en una clara muestra que el cotejo ante el escolta del certamen podría ser determinante para la continuidad del proceso futbolístico actual.