Iván Gabriel se había escapado de una celda del predio de la AIC en Lamadrid al 550, el 22 de febrero, cuando estaba a la espera de una imputación. Diez días después Gendarmería lo cruzó en un control de rutina en Garibaldi y Patricias Argentinas, y un pedido de captura lo regresó al calabozo.

Gendarmería Nacional anunció la recaptura de Iván Gabriel S., el joven de 23 años sindicado de tiratiros que se fugó de la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) el pasado 22 de febrero. Según fuentes de la fuerza, el apodado Chiqui fue identificado en un control de rutina apostado en Patricias Argentinas al 4200 y en ese marco le saltó el pedido de captura por evasión y otros delitos.

Saga en Tablada
Antes de fugar del calabozo de la AIC, Chiqui iba a ser imputado por los delitos de portación de arma de fuego y abuso de arma, por un ataque a balazos a un centro comunitario de Garibaldi al 100 bis el 20 de febrero pasado, señalaron fuentes judiciales.

Ese viernes Chiqui junto a un tal Pichón de Tablada, de 17 años, “dispararon contra ese lugar y amenazaron a sus responsables de muerte si denunciaban la venta de drogas” en Chacabuco al 4100, uno de los lugares allanados el día después cuando fueron detenidos por la División Homicidios de la AIC en compañía de un pibe de 15 años que fue demorado.

El procedimiento fue en el marco de la pesquisa por la ejecución de Franco “Gordo Milhouse” Navarro, en el monoblock de Isola 300 bis el 29 de enero pasado, un crimen con las características típicas del enfrentamiento entre bandas. Según un legajo de instrucción del Ministerio Público de la Acusación, el Gordo Milhouse había baleado a Chiqui el 3 de octubre pasado en Chacabuco al 4100. “Luego de ese ataque se presume la muerte de Navarro”, aportó un detective que conoce el ir y venir de vendettas en zona sur. Con todo, desde la Fiscalía dijeron que no hay elementos para imputarle a Chiqui el homicidio de Milhouse.

El Pichón quedó a disposición del Juzgado de Menores y su situación procesal, a diez días de ser detenido, no estaba clara. Chiqui Sosa, en tanto quedó detenido en un calabozo del predio de Lamadrid al 550, en la sede de la AIC, a la espera de la audiencia imputativa, que no se llevó a cabo.

Fuga
La noche del sábado 22 de febrero el joven se encontraba en una celda cuando uno de los oficiales de guardia le dejó comida y se alejó para “trasladar unos papeles”, momento en que el detenido aprovechó para evadirse, según la información oficial. En un primer informe, la Agencia de Control (ex Asuntos Internos) indicó que la celda inspeccionada tenía una ruptura en el techo y no descartaron que el muchacho la haya utilizado para escapar.

Fuentes cercanas al Ministerio de Seguridad dijeron que no hubo “facilitamiento de fuga” sino “negligencia” por parte de dos efectivos policiales que “no hicieron bien su trabajo”.

Recaptura
Tras pasar unos diez días en la calle, este martes pasadas las 10.30 Chiqui iba caminando por Patricias Argentinas y Garibaldi cuando se topó con un control de Gendarmería que además de motos y autos, solicita identificación a personas, contaron fuentes de la fuerza. “Al requerirle la documentación se constata el pedido de captura por evasión”, dijo un vocero.

Ahora Chiqui sumó un cargo más en su contra, evasión, y se espera que la imputativa en el Centro de Justicia Penal se concrete en los próximos días.