29 meses después de la interrupción del tratamiento, el paciente Londres continúa con el virus indetectable, lo que le convierte en la segunda persona ‘oficialmente curada’.

 

Primero, Berlín; ahora, Londres. En 2016, el denominado paciente Londres, portador del VIH y con un linfoma de Hodgkin, fue sometido a un tratamiento de trasplante de células madre con una mutación, CCR5 Delta 32, que impide la entrada del virus a las células del VIH, los linfocitos T CD4. 18 meses después de abandonar el tratamiento, los científicos consideraron a este paciente libre de VIH, el segundo del mundo después del paciente Berlín. Este caso supuso un verdadero hito de la lucha contra el VIH; pero, por entonces, no se arriesgaron a denominarlo ‘cura’ sino, simplemente, caso indetectable.

Ahora, que ya han pasado 29 meses después de la interrupción del tratamiento, el virus continúa indetectable “en sangre, líquido cerebro-espinal, tejido intestinal y semen”, tal como publica la revista The Lancet HIV. Como le ocurrió al paciente Berlín, los análisis del paciente Londres muestran niveles muy bajos de genoma de VIH en tejidos linfoides. Este material genético es ahora algo así como un ‘fósil’ del ADN del virus, puesto que no presenta capacidad infecciosa ni tampoco capacidad replicativa. Esto es lo que ha llevado a los investigadores a considerar al paciente Londres la segunda persona ‘oficialmente curada’ de VIH.

“Cuando se publicó inicialmente el caso de Londres insistimos en no hablar de cura porque, aunque 18 meses invitaban mucho al optimismo porque no se había visto un intervalo tan largo desde el paciente de Berlín, queríamos ser prudentes y no generar falsas expectativas”, señala Javier Martínez-Picado, investigador ICREA en IrsiCaixa y co-coordinador de IciStem, en declaraciones para la Agencia SINC. “Los resultados de sus análisis nos empujaron a concluir que se trata de un segundo caso de curación porque en el paciente de Berlín también se detectaban restos fósiles de ADN viral y sin capacidad infecciosa”, añade.

Cuando las personas con infección por VIH interrumpen el tratamiento, habitualmente el virus rebota solo 4 semanas después. Sin embargo, este tratamiento basado en células madre convierte a las células en resistentes al VIH; por tanto, a medida que se van reemplazando las células mediante este trasplante, disminuyen las posibilidades de infección, y esta acaba desapareciendo.

Sin embargo, que siga existiendo la presencia del virus en el organismo, aunque solo hablemos de rastros inactivos, es normal, dado que los anticuerpos pueden tardar años en desaparecer, como explica María Salgado, investigadora de IrsiCaixa: “Es habitual que en el organismo existan evidencias de una infección pasada”.

Tercer caso indetectable, y segundo caso curado

El paciente Londres es el segundo caso oficialmente considerado curado de VIH en el mundo, y el tercer caso etiquetado previamente como indetectable.

Además del paciente Berlín (el primer curado), el otro caso indetectable es el denominado paciente Dusseldorf, un hombre de 50 años que recibió un tratamiento de trasplante de células madre en febrero de 2013; la interrupción del tratamiento se produjo en noviembre de 2018 y, catorce meses después, continúa sin rebote viral.

Dados los buenos resultados de esta terapia, es esperable que el paciente Dusseldorf se convierta en el tercer paciente oficialmente curado del VIH.

La primera vez que se detectaron pacientes con sida fue en el año 1981 y se tardó más de dos años en identificar al virus causante. Décadas de investigación y lucha frente al VIH después traen magníficas noticias como esta, que estos días queda eclipsada por la crisis social provocada por la epidemia del nuevo coronavirus.