Tierra del Fuego: una turista extranjera comenzó a toser cuando iban dos horas de vuelo y se activó el protocolo por el covid-19. De regreso a Buenos Aires, descartaron que estuviera infectada.

 

Una mujer que tosía y tiritaba hizo que se disparara el protocolo de coronavirus y obligó a un vuelo de Aerolíneas Argentinas que iba rumbo a Río Grande, Tierra del Fuego, a regresar al Aeroparque porteño.

Todo ocurrió en la madrugada de este viernes y hasta generó las quejas de una diputada nacional que iba a bordo: “El protocolo epidemiológico es pésimo”, denunció la legisladora.

El episodio se desató cuando una doctora que iba en el vuelo AR 2844 informó a los tripulantes que una mujer que viajaba tenía fiebre. Otros pasajeros dijeron a Clarín que también tosía. En ese instante y ante la recomendación de la médica de “protocolarizar” a la mujer, se tomó la decisión de hacer volver el avión.

Apenas 20 minutos antes de aterrizar otra vez en Buenos Aires, los pasajeros se enteraron de que su vuelo no iba a llevar al Sur, sino que había pegado la vuelta “debido a una emergencia sanitaria”.

“El vuelo salió perfecto y como a las 2 de la madrugada más cerca ya de Río Grande, nos dicen que volvíamos a Buenos Aires por razones de salud, nos preocupó a muchos porque pensamos le había pasado algo a un piloto”, relató la diputada nacional Mabel Caparrós (FORJA).

Cuando tocaron tierra, no fueron hacia una puerta de desembarque, sino que la aeronave se dirigió a un hangar.

Para la mayoría, lo que sucedía era pura incertidumbre. Recién cuando un equipo de tres médicos con barbijos subió, se enteraron de que había un caso sospechoso de coronavirus a bordo: una mujer dominicana que venía con sus dos hijos.

En ese momento, casi como en un tono ironía, varios pasajeros del fondo comenzaron a toser. Hubo risas nerviosas y miedo. Mientras tanto, la mayoría sacó sus teléfonos celulares y empezaron a filmar.

La mujer, según relataron varios pasajeros, venía viajando hacía casi un día y había pasado por Panamá, Colombia y Uruguay antes de llegar a la Argentina y subirse al vuelo rumbo a Río Grande.

Algunos afirman que al ser entrevistada por los médicos también dijo que hizo escala en Estados Unidos, uno de los países de riesgo que figura en la página del ministerio de Salud de la Nación.

Desde el pasillo del avión, los médicos le hicieron controles a la mujer con síntomas, dijeron que no tenía fiebre –su temperatura marcaba unas líneas arriba de 37 grados– y descartaron, casi de inmediato, que tuviera coronavirus.

Acto seguido, cuando llegaron colectivos a la pista, hicieron descender a todos los pasajeros juntos para regresar a la terminal y que reprogramen sus vuelos. Es decir: nunca se aisló a la supuesta infectada.

“El protocolo epidemiológico es pésimo, me parece se están equivocando, separaron al avión y luego nos bajaron en un amontonamiento que no se puede creer. Nos subieron a dos colectivos y seguimos todos en el mismo amontonamiento”, relató la diputada Caparrós en declaraciones a FM Fuego.

Para la legisladora nacional, hubo una mala administración de la situación: “Si la mujer era positivo en coronavirus y el manejo era este, esto era un desastre”.

“Falló el protocolo, creo que, porque la tripulación se puso nerviosa, hicieron complicado algo que era más sencillo: había que tomarle los datos a la paciente, ver qué le pasaba, llevarla a un lugar reservado, tomarle los datos a todos los que están un metro alrededor, los asientos de adelante y atrás y ya está. No hacer volver al avión”, profundizó más tarde en diálogo con Clarín.

La mayoría de los pasajeros reprogramó su vuelo y saldrían este viernes a la noche. Muchos están en un hotel del microcentro porteño, donde también se encuentra alojada la mujer que presentó síntomas que luego fueron descartados.

Sin embargo, hubo alrededor 15 personas que decidieron volar a Ushuaia y que ya arribaron a la provincia. Cuando su avión aterrizó, un grupo de médicos subió a la aeronave, les repartieron barbijos y tuvieron que firmar una declaración jurada con sus datos para el seguimiento correspondiente.

Tierra del Fuego es una de las provincias con mayor circulación de turistas en Argentina. Ushuaia, en “el fin del mundo”, es uno de los principales destinos elegidos por los extranjeros. Por ahora no se registran casos.

“El protocolo que se está aplicando cuando llega un vuelo o barco con un paciente dudoso es el correcto: se lo lleva a un lugar reservado, con condiciones de seguridad, lo atiende personal de epidemiología y lo pone en cuarentena o descarta como paciente. A la señora la tendrían que haber llevado en ese vuelo con un barbijo a su provincia y avisar a salud pública para que la reciba y la pueda cuidar si era necesario, así como hacerle el seguimiento epidemiológico si hubiera sido necesario. De a poco hay que ir ajustando el tema”, detalló la diputada.

Desde el Gobierno provincial emitieron un comunicado desmintiendo la activación del protocolo de coronavirus en el avión que iba rumbo a Río Grande y tuvo que volver.

“En virtud de información surgida y difundida a través de las redes sociales que daba cuenta de la activación del protocolo por coronavirus en el vuelo que durante esta madrugada debía llegar a la ciudad de Río Grande proveniente de la ciudad Buenos Aires, el Gobierno de Tierra del Fuego Antártida e Islas del Atlántico Sur aclara ante la comunidad que la medida no fue adoptada por la detección de un caso de coronavirus”, señalaron.

El Ejecutivo Provincial aclaró que “sí existió una emergencia por una persona que en pleno comenzó a mostrar malestar que obligó al personal de Aerolíneas Argentinas a retornar a la Ciudad de Buenos Aires en resguardo de la salud de la pasajera”.

“A pesar que no presentaba sintomatología que hiciera sospechar estar ante un caso de coronavirus, se hicieron los controles de rigor establecidos y quedó oficialmente descartado que se tratara de un caso de coronavirus”, explicaron.