El Ministerio de Salud de Ecuador informó hoy que 22 personas murieron en la última jornada de coronavirus, lo que elevó a 120 el total de muertes por la pandemia en ese país, mientras que el presidente Lenín Moreno extendió hoy hasta el 12 de abril de las restricciones laborales.

Según el ministerio, el total de casos alcanzó los 3.163 tras la detección de 405 nuevos contagios, mientras que los casos sospechosos alcanzaron los 3.302. Estos datos suponen un repunte del 22% en los fallecidos y de un 14,6% en los contagios, con respecto al parte de ayer, informó la agencia de noticias EFE.

Ante esta situación, Moreno decidió prorrogar una semana más las medidas de emergencia sanitaria en ese país, que en un principio finalizaban el 5 de abril.

Además, a partir del lunes la implementación de las restricciones variará según el nivel de alerta -rojo, naranja o verde- de cada provincia, precisó el mandatario en su Twitter, sin profundizar en el mecanismo.

Las clases seguirán suspendidas todo abril, al igual que el transporte de pasajeros internacional e interprovincial.

“Se mantiene la prohibición de circulación de personas naturales entre provincias todo el mes de abril”, agregó el gobernante y aseguró la vigencia de los permisos y salvoconductos para garantizar los servicios básicos y esenciales.

En tanto, los eventos masivos y espectáculos públicos continuarán suspendidos todo abril y mayo.

Moreno sostuvo que las nuevas medidas son un “esfuerzo más para cuidar la vida de todos los ecuatorianos” y agregó que “se analizan nuevas restricciones para vehículos particulares y reforzar aún más todos los controles”.

Por su parte, la ministra de Gobierno, María Paula Romo, aclaró en su cuenta de Twitter que “no se ha acogido la propuesta de toque de queda total en ninguna zona este fin de semana”.

La provincia costera del Guayas, en el suroeste del país, era la más afectada por la enfermedad, seguida por la de Pichincha, cuya capital es Quito.

Ecuador reportó su primer caso de coronavirus el 29 de febrero y solo le tomó dos semanas al gobierno de Moreno declarar el estado de excepción.

Pero, pese a las medidas tempranas, Moreno dejó mucho librado a la decisión de los gobernadores y alcaldes. La diferente curva de contagio entre Pichincha y Guayas demuestra el distinto impacto que tuvieron las medidas más estrictas en Quito que la laxitud de Guayaquil, donde continuaron los eventos masivos aún cuando el brote ya era público.