Bolivia vive este viernes el primer día del cobro de bonos sociales específicos por la crisis derivada de la pandemia de coronavirus, lo que volvió a sacar a las calles a ancianos, el grupo más vulnerable de contagio, para hacer largas filas en los bancos en medio de una cuarentena.

 

Muchos ancianos comenzaron a hacer las filas desde la madrugada para lograr cobrar la Renta Dignidad, una pensión que cada mes se entrega a mayores de 60 años, pero también para el pago del bono por la “canasta familiar”, que dispuso el gobierno interino en esta crisis sanitaria para ayudar a los más vulnerables.

A pesar de que el gobierno transitorio manifestó que algún familiar puede realizar el cobro por los ancianos presentando un certificado o la cédula de identidad del beneficiario, entre otros documentos, la mayoría de las personas en las filas son de la tercera edad.

Muchos de ellos utilizan barbijos, guantes e intentan cumplir con el distanciamiento entre personas, pero se vuelve difícil con tanta gente esperando el mismo pago, consignó la agencia de noticias EFE.

El bono de la canasta familiar beneficiará a más de un millón de personas y consiste en la entrega de unos 58 dólares para los ancianos que solo perciban la Renta Dignidad, las mujeres en estado de gestación que reciben la ayuda denominada “Juana Azurduy” y las personas con discapacidad.

Bolivia tiene 132 casos positivos de coronavirus y nueve fallecidos, de acuerdo con el último reporte del Ministerio de Salud.

El gobierno transitorio que encabeza Jeanine Áñez asumió medidas como declarar emergencia sanitaria, cuarentena total, el cierre de fronteras y la prohibición de viajes, entre otras.