El primer ministro británico fue internado porque seguía con síntomas diez días después de ser diagnosticado con el virus. El gobierno desmentía que hubiera empeorado su salud.

Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, continuaba internado este lunes 6 de abril, y en las últimas horas fue trasladado a terapia intensiva porque sus síntomas empeoraron, según confirmaron fuentes oficiales.

Johnson estaba internado desde el domingo, cuando fue hospitalizado por continuar con síntomas persistentes de coronavirus, como tos y fiebre. Pese a las versiones de medios internacionales de que durante la noche habría sido asistido con un respirador, sus voceros negaron en principio esa información e insistieron en que tenía “buen ánimo” y continuaba al mando del gobierno pese a la enfermedad.

“Siguiendo las indicaciones del médico, el primer ministro fue admitido esta noche en un hospital para unos exámenes”, anunció Downing Street en un comunicado el domingo, en el que indicaron que se trataba de una “medida de precaución”.

Sin embargo, algunos medios señalan que el estado del mandatario es de mayor gravedad de la que dejan trascender desde el gobierno, y que habría recibido oxígeno. Según el diario The Guardian, “estaba más gravemente enfermo de lo que él o sus funcionarios estaban dispuestos a admitir” y fue visitado por médicos preocupados por su respiración.

Coronavirus: Boris Johnson fue internado porque sigue con fiebre De acuerdo a la versión oficial, Johnson “pasó una noche tranquila en el hospital St Thomas de Londres y tiene buen ánimo”, dijo hoy un vocero de Downing Street. “Permanece en el hospital bajo observación”, agregó, desmintiendo que se le hubiese aplicado un respirador, pero no que se le esté administrando oxígeno.

El líder conservador, de 55 años, anunció el 27 de marzo que había dado positivo al test de covid-19 y permanecería siete días en aislamiento en su departamento, pero ese periodo se extendió debido a que continuó con síntomas. Desde que dio a conocer que estaba enfermo, continuó con su agenda de actividades desde el aislamiento.

“Muchos con #COVID19 se han visto derribados por la fatiga y la fiebre y han aprovechado el aislamiento para dormir y recuperarse. Boris ha arriesgado su salud y trabajado cada día en nuestro nombre para liderar la batalla contra este vil virus”, tuiteó la secretaria de Estado de Salud, Nadine Dorries, primer miembro del gobierno británico que contrajo la enfermedad a principios de marzo.

En esa línea, desde el gobierno aseguran que aún hoy, pese a su internación, el primer ministro “continuará siendo informado de lo que pasa y estando al mando del gobierno”, según dijo el ministro de Vivienda, Robert Jenrick, a la BBC. “Ha tenido síntomas persistentes desde hace diez días”, explicó Jenrick. Y agregó: “Esperamos que como resultado de esos exámenes sea capaz de volver a Downing Street lo antes posible”.

En su cuenta de Twitter, Boris Johnson publicó este lunes: “Anoche, por recomendación de mi médico, fui al hospital por algunos exámenes de rutina ya que sigo teniendo síntomas de coronavirus. Estoy de buen ánimo y en contacto con mi equipo, mientras trabajamos juntos para luchar contra este virus y mantener a todos a salvo”, escribió.

Este lunes, Reino Unido superó los 5.000 fallecidos, con 439 nuevas víctimas mortales en 24 horas. Si bien el número de decesos diarios retrocedió por segundo día consecutivo -tras 621 el domingo y 708 el sábado- la mortalidad batió récord tras récord la semana pasada y los expertos advierten contra un optimismo anticipado.