La medida durará un mes, pero no hay cuarentena obligatoria. El país registró 80 muertos y más de 4.000 casos.

El primer ministro japonés Shinzo Abe declaró este martes el estado de emergencia por un mes para Tokio y otras seis regiones del archipiélago, ante la reciente aceleración del número de casos de coronavirus en el país.

“Al considerar que existe el temor de que la situación afecte gravemente a la vida de la gente y a la economía (…) declaro el estado de emergencia”, afirmó Abe ante un comité parlamentario.

“Levantaremos esta medida en cuanto estemos seguros de que ya no sea necesaria” añadió. “No hay tiempo que perder. Hay riesgos de una grave amenaza para la vida de la gente”, agregó luego en una rueda de prensa.

De momento Japón no sufrió un duro impacto por el coronavirus, como en Estados Unidos o varios países de Europa como Italia y España.

Japón registró su primer caso de covid-19 a mediados de enero, y hasta la fecha afectó a unas 4.800 personas, con 108 muertos, incluyendo los infectados en un crucero que fue sometido a cuarentena.

Sin embargo el número de casos está en clara alza desde fines de marzo, lo que hace temer una saturación de los hospitales. Es por esto que Abe tuvo que intensificar su acción.

Como advirtió Abe, en los últimos cinco días se duplicó la cantidad de afectados por el coronavirus en Tokio, donde ya se alcanzan unos mil casos, pero dijo que si se mantiene la tendencia “en dos semanas habrá diez mil y en un mes 80.000”.

No será una cuarentena

El estado de emergencia no permite a las autoridades japonesas imponer un confinamiento estricto como en la Argentina, pero ofrece a lo gobernadores regionales la posibilidad de pedir a la población que permanezca en casa, así como el cierre de comercios no esenciales.

Sin embargo varios supermercados y otras tiendas seguirán abiertas, el transporte seguirá funcionando y no se prevén sanciones para quienes no cumplan con las solicitudes del gobierno.

“Aunque se declara el estado de emergencia, ello no significa que la ciudad esté confinada como ocurre en otros países”, agregó Abe.

“Vamos a impedir la propagación de la infección mientras mantenemos en la medida de lo posible los servicios sociales y económicos, y los transportes públicos”, precisó el primer ministro

Las regiones afectadas por el estado de emergencia son la capital y las tres zonas que abarcan los suburbios de Tokio; la región de la gran metrópolis del oeste de Osaka y su vecina Hyogo, así como la de Fukuoka, en la isla de Kyushu (sudoeste).

Ello afecta a 50 millones de personas, es decir cerca del 40% de la población del país.

A falta de sanciones, las autoridades cuentan esencialmente con la buena voluntad de los ciudadanos, que además son muy mayoritariamente favorables al estado de emergencia según un sondeo de la cadena privada TBS divulgado el lunes.

“Es necesario pedir la total cooperación de todos” insistió Abe, y agregó que “según los expertos, si hacemos los esfuerzos para reducir nuestros contactos de 70% a 80%, el número de infecciones se reducirá al cabo de dos semanas”.

Golpe a la economía

El estado de emergencia asestará un duro golpe suplementario a la economía del país, en particular porque Tokio y su región cercana “pesan” un tercio del PBI del país.

En ese contexto, el primer ministro japonés había anunciado el lunes un plan de ayuda récord de 108 billones de yenes (USD un billón) para compensar los efectos de la crisis sanitaria en las empresas y las familias japonesas.

“No es una exageración decir que tanto a nivel global como en Japón estamos en la peor crisis desde el final de la II Guerra Mundial”, insistió el primer ministro nipón.