La asociación de entrenadores de Italia se unieron a los futbolistas en sus críticas a la intención de los clubes de la primera división de fútbol de recortar hasta cuatro meses de salarios en caso de que la crisis del coronavirus conduzca a la cancelación de la temporada.

“Dadas las circunstancias preferimos evitar las polémicas, ya que no es el momento adecuado. Pero el tono de los clubes, que nos parece autoritario, ciertamente no es bienvenido”, señaló el presidente de la asociación de técnicos, Renzo Ulivieri.

La Serie A aprobó el lunes pasado las pautas de exención de pago siguiendo el modelo que la directiva de Juventus negoció a fines de marzo con sus jugadores y el resto de trabajadores.

Los clubes, que hablaron de pérdidas masivas por la suspensión de la temporada, apuntaron que solo se suspenderían dos meses en caso de reanudación y que las reducciones aún tendrían que negociarse.

La acción se detuvo el 9 de marzo para los veinte clubes de la primera división, con doce jornadas de liga y las semifinales de la Copa de Italia a la espera de su finalización, ya que el Gobierno planea extender el bloqueo actual más allá del 13 de abril.

“Nuestros mejores entrenadores fueron más allá de la disponibilidad, mostrando desde el principio su voluntad de contribuir”, dijo Ulivieri, y agregó que los modestos salarios de los entrenadores de las divisiones inferiores no deberían verse afectados “por razones humanitarias”.