La continuidad de la Unión Europea está en juego en plena crisis por la pandemia de COVID-19. La economía de los 27 socios está severamente perjudicada por el aislamiento y las cuarentenas nacionales.

Los países más afectados, como España, Italia y también Francia, piden “socializar” una ayuda europea. Pero chocan una y otra vez con dos países que no dan el brazo a torcer.

Alemania reiteró este miércoles su rechazo a esta alternativa de la “mutualización” de deudas. La conclusión: la UE volvió a fracasar en un nuevo en su intento de encontrar una respuesta colectiva.

Angela Merkel no quiere recetas ortodoxas. Según la cancillería alemana, “la reactivación de la economía europea es posible con herramientas muy clásicas, como por ejemplo el presupuesto de la Unión Europea”.

La idea quedó en claro por parte del ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz. Rechazó de plano la propuesta de los países más afectados por la pandemia, como Italia y España. Ambas naciones quieren un salvataje especial: un mecanismo de deuda compartida llamado ‘coronabonos’.

Los Países Bajos son aliados de fierro a los alemanes hasta el momento. El ministro holandés de Finanzas, Wopke Hoekstra, consideró este mismo miércoles que los denominados “coronabonos” provocarían más problemas que soluciones para reimpulsar la economía a largo plazo.

“Los Países Bajos estaban y están contra la idea de los eurobonos (llamados también coronabonos). Pensamos que crearán más problemas que soluciones para la Unión Europea”, dijo Hoekstra en un mensaje en Twitter.

La “mutualización” de la deuda es un límite que países como Alemania y Holanda no desean cruzar ya que no quieren comprometerse en un préstamo común con los Estados muy endeudados del sur. Les reprochan haber sido laxos en la gestión de la crisis.

La primera batalla internacional alemana fue con los Estados Unidos, cuando trascendió que el gobierno de Donald Trump quería quedarse con los avances en las primeras investigaciones sobre una eventual vacuna. Bajo presión de Berlín, la empresa germana rechazó la oferta.

Este miércoles, el gobierno de Merkel aprobó una iniciativa que refuerza el control sobre los intentos de compra de empresas estratégicas por parte de inversores extranjeros.

Ahora, junto con los Países Bajos, Alemania se niega a compartir el costo de las enormes pérdidas económicas que provoca en la Europa comunitaria, la parálisis productiva por la pandemia de Coronavirus.