La Secretaría de Salud de Río Grande do Norte confirmó que el pequeño, que había nacido prematuramente el pasado viernes y presentó insuficiencia respiratoria, falleció este miércoles. Aún no se sabe cuándo y cómo se contagió de la madre, que se encuentra aislada y en tratamiento.

 

Un bebé de cuatro días y que fue diagnosticado con la COVID-19 murió en la ciudad de Natal, capital del estado de Río Grande do Norte (nordeste), según informaron este miércoles fuentes oficiales.

La Secretaría de Salud de Río Grande do Norte confirmó a EFE que el bebé, que había nacido prematuramente el pasado viernes y presentó insuficiencia respiratoria, falleció la víspera y ahora su madre se encuentra aislada en tratamiento.

El caso, sin embargo, está “bajo investigación”, porque a pesar del resultado de las pruebas realizadas al recién nacido haber dado positivo para la COVID-19, “todavía no se sabe si el contagio fue después del parto”, dijo a EFE el secretario regional adjunto de Salud, Petronio Spinelli.

“Necesitamos profundizar esa investigación de contagio con los parientes del bebé”, añadió el secretario.

Las autoridades sanitarias de Natal, en tanto, informaron que la madre ingresó a una maternidad municipal el jueves, un día antes del parto, con un cuadro de complicaciones respiratorias y tenía un histórico clínico con diabetes, hipertensión y obesidad preexistentes.

El lunes, también en la región Noreste del país, la Secretaría de Salud del estado de Ceará informó sobre la muerte en la ciudad de Iguatú de una bebé de tres meses, que había dado positivo para coronavirus y nació con el síndrome de Bartter. La menor falleció con un cuadro grave de bronquitis y neumonía.

Antes de las muertes de los dos bebés, la víctima más joven en Brasil infectada por la COVID-19 era un adolescente de quince años de la región metropolitana de Recife y que, según la Secretaría Municipal de Salud de Sao Lourenço da Mata, presentaba problemas neurológicos preexistentes.

También en Recife se conoció el lunes sobre la muerte de una fisioterapeuta de 33 años, que estaba contagiada y falleció un día después de dar a luz. El bebé, que nació prematuro el sábado, se encuentra hospitalizado en estado grave y se espera el resultado de las pruebas para determinar si también tiene la COVID-19.

Otros casos de mujeres jóvenes que murieron después del parto se han presentado en diferentes estados del país.

El Ministerio de Salud de Brasil contabiliza 800 muertes y 15.927 casos confirmados, con una concentración de la pandemia en el estado de Sao Paulo, el más rico y poblado del país con 46 millones de habitantes, que registra 428 óbitos y 6.708 contagios.