La distribución de la energía eléctrica sufre por partida doble: se indicó a los usuarios que no habrá cortes en el servicio y no están disponibles los mecanismos de pago habituales. Es todavía muy escaso el pago por medios electrónicos.

La Empresa Provincial de la Energía no ha podido recaudar más que el 30% de lo facturado. Y ese porcentaje corresponde, en su mayor parte, a los días anteriores a la cuarentena.

Además, producto de la desconfianza de los usuarios, apenas una porción muy pequeña de sus clientes se maneja habitualmente con medios de pago electrónicos en general, y menos aún con débito automático. “El consumo ha caído mucho, pero la cobranza cayó mucho más aún”, resumió el interventor Mauricio Caussi, en declaraciones a la emisora LT9.

El funcionario confirmó lo que en la empresa era un secreto a voces: un 70% de los clientes ha creído que podía atrasarse con el servicio, a pesar de que la disposición nacional sobre el pago de los servicios públicos solo abarca a los usuarios más vulnerables. Y el problema se presenta tanto en el sector de los residenciales (los hogares) que tienen dificultades para utilizar mecanismos electrónicos de cancelación, como entre los clientes comerciales e industriales que han comenzado a ver a esa cuenta que se posterga como un mecanismo de financiación.

Todo el sector

El panorama que ha trazado Caussi en sus declaraciones es como el que brindó a El Litoral Federico Ferrero, titular de la Federación Santafesina de Cooperativas Eléctricas, quien dijo que “a partir del 20 de marzo hemos debido cerrar las oficinas comerciales, los centros de cobranza, y desde entonces los bancos y otras ventanillas dejaron de cobrar. A esa altura la mayoría de las facturas no habían vencido y por ende el porcentaje de cobranza era mínimo”.

“El 31 de marzo fue publicado en el Boletín Oficial el DNU 325 que prorrogó, hasta el 12 de abril inclusive, la vigencia del aislamiento establecido por DNU 297. Ese mismo día, debimos hacer frente al pago de haberes de los trabajadores con un nivel de cobranza que no llegaba, a esa altura del mes de marzo, ni al 40% del total facturado en la mayoría de las cooperativas”.

Explicó que la decisión del gobierno nacional a favor de la “abstención de cortes de servicios en caso de mora o falta de pago, por un lapso de 180 días y destinado a un grupo de usuarios residenciales y no residenciales, tuvo un efecto muy fuerte”.

“A pesar que la Autoridad de Aplicación aún no ha reglamentado ni identificado a los usuarios efectivamente beneficiados, se estima que probablemente sean más del 40% el universo alcanzado por la medida”, destinada a los más vulnerables.

“Nada de ello se ha reglamentado aún –subrayó Ferraro, pero los usuarios ya se están tomando los plazos de mora que pueden llegar a ser de hasta 3 facturas, con lo que se estima que luego del periodo de vigencia enfrentaremos un período completo de cada cooperativa sin cobrar… Y esto pone en un serio riesgo de colapso la prestación del servicio, hecho que no podemos dejar de alertar”.

Cae la actividad

El sector eléctrico argentino viene del congelamiento nacional de tarifas decretado por la ley 27.541 de Solidaridad Social y Reactivación productiva, en el marco de la emergencia pública, y el dispuesto por la provincia para los meses de febrero y marzo vía decreto 069/2020. Sin embargo, la inflación anual es del orden del 50% y la infraestructura eléctrica se cotiza en dólares.

Tanto la EPE como las cooperativas confirmaron que es muy fuerte la caída de la demanda de energía, fundamentalmente en los grandes consumos industriales y comerciales.

El funcionario de la EPE expresó que la paralización fabril impactó en una caída de aproximadamente un 10% de toda la demanda de la empresa.

Caussi dijo que “el clima acompaña muchísimo” en la labor de las cuadrillas de la EPE y destacó el compromiso del personal que actúa ante la emergencia.

Aseguró que la EPE “va a contener” los pedidos del sector empresarial que sufre dificultades, así como a los contratistas y proveedores “que son en su gran mayoría de la provincia”.

El interventor pidió que quienes pueden pagar lo hagan, “no solo para cumplir con sus obligaciones sino también para colaborar con un servicio que es esencial”.

Advirtió que la pandemia “tendrá efectos económicos” en la EPE a la que consideró “una herramienta estratégica para el desarrollo de la provincia, en manos del Estado, más aún en situaciones de crisis”.