El ritmo de hospitalizaciones de pacientes con coronavirus ha disminuido en el Reino Unido, pero aún es demasiado pronto para saber si se ha pasado el pico de contagio, dijo hoy el ministro de Salud británico, un día después de que el país registrara un récord europeo de muertes diarias.

 

También hoy, la oficina del primer ministro Boris Johnson dijo que el jefe de gobierno conservador “continúa haciendo muy buenos progresos” en el hospital de Londres donde está internado con coronavirus.

El ministro de Salud, Matt Hancock, dijo que los datos hospitalarios que indican que la curva de ingresos por coronavirus se está aplanando son “buena noticia”, pero que el gobierno necesita más evidencia antes de poder levantar la cuarentena.

El Reino Unido ha estado en cuarentena desde hace tres semanas y el gobierno adelantó esta semana que la mantendrá, aunque aún no ha hecho un anuncio concreto de hasta cuándo se extenderá.

El Reino Unido registró ayer 980 muertes en un día, lo que llevó el total a 8.958.

El salto diario fue el mayor documentado hasta ahora en Europa, superando cualquier otro de Italia o España, los dos países del continente que suman más muertos por el nuevo virus.

Hancock dijo que 19 trabajadores del sistema de salud público han muerto infectados.

El gobierno ha quedado a cargo del canciller Dominic Raab mientras dure la convalecencia de Johnson.

El premier, de 55 años, fue diagnosticado con la Covid-19, la enfermedad que causa el coronavirus, hace más de dos semanas, y se convirtió en el primer jefe de gobierno con un contagio confirmado.

Desde hace días que viene mejorando, y su oficina agregó hoy que ha dado “paseos cortos” entre descansos y ha hablado con sus médicos y les ha agradecido “el increíble cuidado que ha recibido”.

Sus síntomas fueron leves al principio, entre ellos tos y fiebre. El domingo pasado fue admitido en el Hospital Saint Thomas luego de que empeorara su condición. Al día siguiente fue ingresado en terapia intensiva para recibir oxígeno por una máscara, aunque no se lo conectó a un respirador.

Pasó tres noches en terapia intensiva hasta ser trasladado a un pabellón común, el jueves pasado.