El gobierno británico informó hoy que otros 761 pacientes murieron en las últimas 24 horas en sus hospitales a causa del coronavirus, lo que eleva el total de fallecidos a 12.868, mientras que los infectados ascienden a 98.476, según informó el Departamento de Salud.

El aumento de hoy no mostró grandes cambios respecto de lo ocurrido en las últimas 72 horas, por lo que el asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, adelantó que el número de muertes probablemente esté llegando a su pico. Sin embargo, prevé que las cifras sigan siendo todavía muy altas.

Tras informar ayer que los relevamientos de la Oficina de Estadísticas Nacionales, que incluye el conteo de las muertes no ocurridas en ámbitos hospitalarios, revelan que los decesos por coronavirus en el Reino Unido fueron un 15% mayores a los conocidos, el gobierno escocés también elevó la cifra de víctimas mortales.

Según los Registros Nacionales de Escocia, hasta el 12 de abril, 962 personas murieron por el virus y existe la sospecha de que se contagiaron en los hogares de ancianos de la región.

Casi el 70% de todas las muertes registradas con coronavirus fueron personas de 75 años o más, señalaron.

Con esas cifras en mente, el ministro de Salud Matt Hancock aseguró que quiere garantizar que los familiares puedan estar con las personas que están muriendo de coronavirus y que buscará la forma para darle a la gente el derecho a despedirse.

Hancock contó que lo afectaron las historias de personas que mueren sin tener a alguien a su lado y puso como ejemplo el caso de un padre que lloró desconsoladamente cuando se enteró de que su hijo Ismail Mohamed Abdulwahab había muerto solo en el hospital con tan solo 13 años.

Esta mañana un ex asesor científico del gobierno británico sugirió que se actuó demasiado lento para responder y manejar la epidemia, lo que explicaría la cantidad de víctimas mortales.

En declaraciones a la cadena radial británica LBC, Sir David King se preguntó por qué el gobierno no respondió apenas estalló el virus en China.

“Parece que nosotros no estábamos preparados y no tomamos medidas”, afirmó.

Mientras tanto, la oposición británica retomó hoy la iniciativa política para exigirle al gobierno que haga pública su estrategia sanitaria.

En una carta dirigida al canciller Dominic Raab, el hombre encargado de reemplazar al primer ministro Boris Johnson mientras se recupera del coronavirus, el nuevo líder del Partido Laborista, Keir Starmer, dijo que aunque millones cumplen las normas, también “necesitan tener una idea de lo que viene después”.

Starmer dijo a las cadenas de radio y televisión británicas BBC, LBC y Sky que su partido apoyará las medidas necesarias para reducir la tasa de mortalidad del Reino Unido, pero aseguró que es fundamental que el gobierno informe con más detalle cómo planea salir del confinamiento.

Se espera que mañana, cuando se cumpla el plazo inicial del confinamiento anunciado el pasado 23 de marzo, el gobierno informe los próximos pasos a seguir.

Según las medidas impuestas por el gobierno, los británicos tienen permitido salir a comprar alimentos, ir a trabajar si forman parte de los servicios esenciales tales como los servicios públicos, salud y atención en supermercados y farmacias, o realizar al aire libre algún tipo de ejercicio físico una vez al día.

Los asesores científicos del gobierno británico creen que todavía es demasiado pronto para levantar esta cuarentena.