La cosecha de girasol finalizó con una producción total de 3,4 millones de toneladas, lo que significó una caída del 12,8% respecto de la ciclo anterior, aunque alcanzó un rendimiento promedio nacional récord, informó hoy la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

A pesar de la caída interanual de 500.000 toneladas en la producción, debido a una menor superficie sembrada, la producción de la campaña 2019/20 se ubicó un 5,7% por encima del promedio del último quinquenio.

El buen clima de las últimas semanas permitió a las cosechadores concluir la recolección de los últimos lotes en Buenos Aires y La Pampa, con un progreso intersemanal de 7,9 puntos porcentuales.

La zonas que más aportaron a la producción nacional fueron el sudeste de Buenos Aires con 885.969 toneladas y el sudoeste de Buenos Aires-sur de La Pampa, con una trilla de 645.591 toneladas.

Más atrás se ubicó el NEA, con 577.459 toneladas y el centro-norte de Santa Fe, con 509.328 toneladas.

El rendimiento nacional promedio se ubicó en 22,2 quintales por hectárea, el más importante desde que la entidad tiene registros.

Este rendimiento “excepcional” permitió que la caída de la producción fueron menor en proporción a la baja interanual de la superficie sembrada (15,8%).

La misma se ubicó en 1,65 millones de hectáreas, 250.000 hectáreas menos que en la campaña 2018/19, con pérdidas de área que oscilaron el 4,3% de la superficie originalmente implantada.