La causa “Carbón Blanco”, que se convirtió en una de las más emblemáticas de la Argentina y llevó a prisión al abogado Carlos Salvatore, ahora puede ser parte de una inyección de dinero en Chaco para hacer frente al coronavirus.

 

El Ministerio Público Fiscal pidió que todo lo decomisado sea destinado a la provincia gobernada por Jorge Capitanich.

Se trata de 70 inmuebles, 26 automotores y más de once millones de pesos incautados durante la segunda parte de la investigación. El objetivo es que se destinen en forma transitoria y excepcional a hacer frente a la situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia.

Chaco es una de las provincias de la Argentina con más casos registrados: 202 positivos y 11 víctimas fatales.

La solicitud fue firmada por el fiscal general ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia, Federico Carniel, con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), a cargo de Mario Villar y María Laura Roteta y la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes (DGRADB), que encabeza Carmen Chena.

Los fiscales pidieron que el dinero sea utilizado para cubrir las demandas del sistema de salud de la provincia, en coordinación con las autoridades nacionales sanitarias o la dependiente del Poder Ejecutivo Nacional que tenga a su cargo la organización federal de los recursos.