Con el coronavirus como rector de las actividades en todo el mundo, Israel recordó este martes a los 6 millones de judíos que murieron a manos del nazismo, con dos minutos de silencio y actos virtuales.

A las 10 en punto de la mañana, el ruido de las sirenas interrumpió la marcha de las pocas personas que circulaban a pie o en auto por las distintas ciudades de Israel, que se detuvieron para homenajear a las víctimas del genocidio.

El Día del Recuerdo del Holocausto, sin embargo, suele ser una fecha en la que los sobrevivientes asisten a actos y ceremonias, comparten sus historias con adolescentes y participan en marchas.

Pero con la explosión de la pandemia, los sobrevivientes, que en promedio tienen 84 años, permanecieron en sus viviendas y los pocos que se aventuraron a salir a la calle lo hicieron con máscaras y manteniendo la distancia.

La ceremonia central del país, que se realiza cada año frente al monumento nacional del Holocausto Yad Vashem, en Jerusalén, fue grabada sin audiencia y el museo adyacente permaneció cerrado debido a las restricciones que rigen en el país.

El Yad Vashem produjo una ceremonia audiovisual con discursos y canciones y terminó con seis sobrevivientes encendiendo cada uno una antorcha, en representación de los 6 millones de judíos muertos a manos de los nazis.

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, se dirigió en un mensaje a la población, a los sobrevivientes del Holocausto y, en particular, a las familias de aquellos sobrevivientes que se encuentran entre los 181 fallecidos en el país por la Covid-19.

“Enfrentamos muchas dificultades en estos tiempos, pero en ninguna medida pueden compararse con la metódica, diabólica extinción de seis millones de judíos”, afirmó, y reivindicó la importancia para su pueblo de la soberanía nacional y la capacidad de defenderse, informó la agencia de noticias EFE.

En Israel hay 13.883 personas infectadas de coronavirus, de las cuales 181 han muerto.
Las autoridades recomendaron a los israelíes mantener el distanciamiento social pero la cuarentena no es obligatoria, aunque la semana pasada se decretó el estado de sitio por 15 horas en dos ocasiones para evitar que la gente se reúna a celebrar las fiestas religiosas judías.