Al menos 10 millones de mascotas se sacrifican al año por su carne en el país asiático.

Desde el Ministerio de Agricultura de China informaron que perros y gatos serán considerados de ahora en más como mascotas en lugar de ganado, por lo que dejarán de ser comestibles. Activistas esperan que la medida ponga fin al comercio de carne de estos animales en el país.

Esta decisión llega después de que China prohibiera el comercio de animales salvajes por la hipótesis que plantea que el coronavirus se originó en murciélagos y que se habría transmitido a los humanos por especies a la venta en los mercados de la ciudad de Wuhan.

El anuncio fue publicado el miércoles junto con un borrador del documento del Catálogo Nacional de Recursos Genéticos de Ganadería y Aves de Corral, una lista que establece qué animales pueden comercializarse legalmente para carne, pieles y fines médicos.

Si bien la lista oficial nunca incluyó perros o gatos, es la primera vez que las autoridades chinas explican su omisión.

“Con el progreso de la civilización humana y la preocupación pública por la protección de los animales, los perros se convirtieron en animales de compañía, e internacionalmente no se consideran ganado, y tampoco serán clasificados así en China”, indicaron desde el Ministerio.

El consumo de perros es cada vez menos popular en China y la ciudad sureña de Shenzhen fue la primera en prohibirlo el mes pasado.

Sin embargo, Humane Society, un grupo de bienestar animal, estimó que todavía 10 millones de perros al año se sacrifican en el país asiático por su carne.

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La ciudad de Yulin, en la región de Guangxi, celebra un festival anual de carne de perro en junio. “Este borrador podría señalar un punto de inflexión para la protección de los animales en China”, aseguró una vocera de Humane Society International.

El proyecto de prohibición ya enfrenta la oposición de los dueños de negocios relacionados con perros, particularmente en Guangxi, donde miles de personas dependen del comercio. Uno de los propietarios de esos comercios dijo al Global Times que el borrador del gobierno debería tener en cuenta las condiciones de vida locales, advirtiendo que podría ser difícil para muchos cambiar de profesión.