El balance marcó un nuevo descenso de 53 víctimas con respecto al informe del domingo. El gobierno de Boris Johnson solo contabiliza los decesos en los hospitales, sin sumar los ocurridos en hogares y centros para ancianos.

El Reino Unido registró este lunes otras 360 muertes en hospitales debidas al coronavirus, 53 menos que el informe del domingo, anunció el ministro de Sanidad Matt Hancock, lo que representa su número más bajo desde marzo.

Con estos nuevos decesos, las víctimas mortales ascienden a 21.092. Los balances diarios corresponde únicamente a los fallecimientos ocurridos en centros de salud, sin tener en cuenta a los decesos en hogares privados y geriátricos. Además, suelen ser más bajos los domingos y lunes por los retrasos del fin de semana.

Además, el número de casos confirmados en las últimas 24 horas ascendió en 4.031, tras haber llevado a cabo 37.022 test en ese periodo.

El ministro también anunció que las familias del personal sanitario que haya muerto por coronavirus tras contagiarse durante sus labores recibirán un pago de 60 mil libras (casi USD 75 mil).

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, conminó este lunes a los británicos a no ser “impacientes” y acogerse a las restricciones impuestas contra el coronavirus hasta superar “la primera fase” de la pandemia, entre presiones para que reactive sectores de la economía.

En su reincorporación al trabajo tras recuperarse de la COVID-19, el líder conservador dijo que hay indicios de que el país “atraviesa el pico” de la enfermedad, lo que significa que “se está revirtiendo la marea” pero también que es “un momento de máximo riesgo” de fracaso si se suavizan las medidas.

A los empresarios que presionan para reabrir sus negocios y a sus colegas conservadores, ansiosos por el impacto en la economía y las finanzas públicas, les pidió “contener la impaciencia” para evitar un “segundo pico” de la enfermedad, que causaría más muertes y, al requerir la reintroducción de las restricciones, supondría “un desastre económico”.