Con la cuarta fase del aislamiento la mayoría de los negocios sigue cerrado o con facturación de apenas el 10 por ciento. Representantes de toda la ciudad se reunieron por videollamada y pidieron medidas urgentes a todos los niveles del Estado. Temen bajar las persianas y despedir empleados.

Comercios del microcentro rosarino en crisis. Foto: Franco Trovato Fuoco
Este lunes se puso en marcha la cuarta fase de la cuarentena decretada por el gobierno nacional. Después de más de un mes los comercios de la ciudad empiezan a sentir que se agrava la situación porque durante abril estuvieron cerrados y ahora deberán enfrentar pagos de alquileres, sueldos e impuestos. Desde distintos zonas comerciales de la ciudad alertaron sobre la posibilidad de un cierre masivo de negocios, con los despidos que eso traerá aparejado. El domingo, representantes de distintos lugares de Rosario se reunieron por videollamada y pidieron reducción de impuestos, medidas más fuertes de alquileres y repros más accesibles.

Calle San Luís

Comerciantes de calle San Luis alertaron sobre despidos masivos si no reciben ayuda. “Ayer a la tarde nos reunimos en forma virtual con representantes de centro comerciales a cielo abierto de Rosario y el diagnostico para todos es el mismo, necesitamos medidas enérgicas y urgentes del Estado para atravesar esta situación”, explicó Miguel Rucco, presidente de la Asociación de Comerciantes de calle San Luis.

Rucco agregó que necesitan un diálogo urgente con los sindicatos para evitar cierres y despidos: “Si no llega la ayuda económica no podemos pagar los sueldos y alquileres. Estamos en un estado total de emergencia”.

Con este reclamo, Rucco intentó ponerle números a la situación para entender la dimensión del problema. “Los comercios generan un 70 del empleo privado. Por eso planteamos como fecha límite el 1 de mayo para tener una respuesta, de lo contrario se pronostican masivos cierres y pérdidas de puestos laborales”, concluyó.

Paseo Pellegrini

Alejandro Pastore, de la Asociación de Comerciantes de Paseo Pellegrini, explicó que de la reunión participaron representantes de Mercado Pichincha, Paseo del Siglo, San Luis, Cafferata, Fisherton, Arijón, San Martín Sur, Paseo Industrial, Ovidio Lagos y otras zonas comerciales.

“Hicimos un diagnostico general de lo que estaba pasando por zona y hay una enorme preocupación por la continuidad de los comercios, sobre todo por los salarios. El decreto 332 de asistencia salarial del mínimo vital y móvil va del 50 al 82 por ciento. Pero el tema es que queda una porción muy grande para pagar que es imposible teniendo ingreso cero. No es que va a haber despidos, va a haber cierres de negocios y eso va a implicar despidos”, dijo.

“El problema es que no tenemos una fecha cierta de finalización de este proceso de cuarentena como para ensayar qué hacer. No podemos planificar, no tenemos certezas de que en julio estemos reestablecidos porque en el invierno las enfermedades respiratorias se potencian y esa va a ser la peor etapa. Es muy difícil prever si no sabemos cuándo vamos a volver a trabajar. Además, ya veníamos de un período recesivo, sin capacidad de ahorro, rentabilidad, ni acceso al crédito”, agregó.

Según Pastore la reunión del domingo fue de mucha preocupación y coincidieron en que faltan medidas más concretas. “Tenemos una recomposición salarial que no alcanza, los alquileres que no aumentan pero no se pueden pagar y queda todo en la negociación entre partes, tenemos que pagar servicios, que tienen un 50 por ciento de impuestos. El panorama es muy negro y desalentador. Hoy un negocio cerrado no vale nada, al contrario, cuesta. Creemos que se están tomando medidas en términos de salud pública muy estrictas que son necesarias pero las económicas no alcanzan”, opinó.

En este sentido, desde el sector hicieron un pedido de suspensión de pagos de las cuatro deducciones de ventas electrónicas, que incluyen impuestos nacionales y provinciales. Además, solicitaron la suspensión de ingresos brutos por los meses de inactividad y la reducción hasta fin de año.

Sobre el pago de salarios Pastore agregó: “Tiene que haber un diálogo entre sindicatos y cámaras para sincerar la posibilidad de pago real de los salarios. Necesitamos medidas que se ajusten más a la realidad para poder subsistir y no cerrar, porque si cerramos dejamos a las personas sin trabajo”.

Además, desde Paseo Pellegrini hicieron una propuesta a la mesa de discusión. Este martes lanzarán la web de inquilinosenemergencia.org para que comerciantes e inquilinos en general se puedan adherir y pedir al Estado medidas más fuertes en ese ámbito.

El centro

En el centro de la ciudad hay alrededor de 4 mil comercios. Fabio Acosta, de la Asociación Casco Histórico de Rosario, dijo que desde la organización trabajan con el municipio en el lanzamiento de la plataforma de ventas online de los negocios de la peatonal y galerías. “Estamos sumando a la mayor cantidad posible. Creemos que va a paliar un poco pero venimos de una caída de venta a cero que tuvimos por las persianas bajas”, dijo.

“Estamos pensando en propuestas. Venimos relevando y evaluando el pedido de poder abrir medio día para que los comercios tengan venta al mostrador con todos los recaudos necesarios. Igualmente, sabemos que hasta que no se habilite la circulación de personas, las clases y los bancos de manera habitual el centro no va a funcionar normalmente y van a aumentar los gastos fijos”, agregó.

En relación al pago de alquileres, Acosta consideró que está habiendo buena voluntad por parte de los propietarios. “Hay voluntad si no puedan pagar e incluso piden que no se vayan. Hay una diferencia con la experiencia de 2001 cuando se desertificó el centro y los comercios no se podían ocupar. Ahora se intenta que los inquilinos sigan por más que no puedan pagar”, explicó.

Según Acosta, desde el sector piden que no se cobren impuestos municipales y provinciales los meses que dure la cuarentena: “Postergar significa que en algún momento lo van a tener que pagar y es un periodo donde no hay recaudación. Igualmente sabemos que hay que ser muy cuidadosos con este tema. Ha caído drásticamente la recaudación del Estado. Hay que buscar un equilibro, con reasignación de partidas y una reingeniería presupuestaria para ayudar a comerciantes.”

De acuerdo con el comerciante, quienes están en una situación más grave son los que más empleados tienen porque no pueden pagar salarios. “Venden por internet pero no llega al 10 por ciento de la facturación. Se va a hacer muy difícil pagar abril y mayo si continúa la cuarentena y los repro no son para cualquiera. Fueron pensados para situaciones puntales en recesión pero esta es una situación excepcional. Desde 2001 no había este pedido del empresario al gobierno de recursos”, dijo.

“Acompañamos las medidas del gobierno pero creemos que hay que profundizar la ayuda para evitar despidos. Vemos la buena voluntad pero no es suficiente. De todos modos, este es un momento de unidad, no hay fisuras entre comerciantes, todos estamos acompañando a los distintos niveles del estado que están haciendo un esfuerzo sin precedente para poder salir adelante”, concluyó.