Estalló pasadas las 23 en el pabellón J. Luego se sumaron dos más. Incendiaron colchones y provocaron destrozos.

 

Pasadas las 23 del domingo, estalló un motín en la cárcel de Santiago del Estero. La revuelta comenzó en el pabellón “J” y luego se sumaron dos pabellones más, que están reclamando el régimen de prisión domiciliaria. La revuelta fue sorpresiva y actuó la Guardia de Infantería de la Policía de la provincia. El motín fue controlado cerca de la 1 de la madrugada del lunes. Hay heridos del Servicio Penitenciario y 13 presos con heridas leves.

Según informaron fuentes policiales a Clarín, los revoltosos comenzaron a quemaron colchones, puertas y a provocar otros destrozos, “aparentemente para presionar a los jueces por las prisiones domiciliarias”, aseguraron a este diario. Cada pabellón alberga a unos 50 reclusos.

En esta provincia, a diferencia de lo ocurrido en otros distritos del país, no hubo pedidos de prisiones domiciliarias por parte de reclusos.

La revuelta fue sorpresiva y hubo en las afueras del Penal de Varones varias dotaciones de la Guardia de Infantería. “Ya se controlaron dos pabellones; falta que se normalice uno más”, dijeron las fuentes a Clarín. Fue neutralizado cerca de la 1 de la madrugada.

Rápidamente, a pesar de la noche lluviosa y fría, la zona del Penal de Varones, ubicado a unas escasas 15 cuadras del centro de la ciudad, se llenó de curiosos que comenzaron a viralizar audios, fotos y videos.

Algunos quisieron escapar, pero rápidamente fueron rodeados por la Guardia de Infantería.

Desde las adyacencias del Penal de Varones se podía ver en el techo a varios reclusos, así como también se escuchaban disparos y el humo que emanaba por los techos del establecimiento. El tránsito de ambulancias y móviles policiales fue intenso en la zona.

Pasadas las 0.30 del lunes, empezaron a cesar los disturbios, aparentemente porque se controló el motín. De acuerdo a las primeras informaciones, hay algunos heridos del Servicio Penitenciario, el más grave un efectivo que recibió un golpe con un objeto contundente en la frente, y algunos presos heridos con postas de gomas. No hubo rehenes ni fugados.