En las últimas 24 horas, el país vecino confirmó 980 nuevos casos de coronavrius. El número total de infectados ya supera los 20.600.

Chile registró 980 nuevos casos de coronavirus en la última jornada, lo que supone una cifra récord para el número de contagios registrados en un solo día en el país desde que comenzó la pandemia, elevando el total por encima de los 20.000.

La subsecretaria de Salud, Paula Daza, informó en una comparecencia de que hasta las 21:00 (hora local) del domingo se registraron 980 nuevos casos de coronavirus, de los cuales 104 están asintomáticos, lo que arroja una cifra total de 20.643 personas contagiadas.

Daza precisó que se produjeron además diez nuevos decesos por coronavirus -ocho en la Región Metropolitana, uno en Ñuble y otro en Biobío-, con lo que ya son 270 las víctimas mortales por Covid-19 en Chile.

Para el gobierno chileno este drástico repunte en los nuevos casos está vinculado a el aumento de la realización de pruebas diagnósticas sobre coronavirus, por lo que advirtió que “en los próximos días probablemente vamos a ver un aumento de los casos sin síntomas” por la generalización de los test.

En este contexto, el presidente Sebastián Piñera decidió extender a todo Santiago la cuarentena a la que hasta ahora solo estaban sometidas algunas comunas de la capital de Chile, así como a otras cinco comunas -Cerrillos, Quilicura y Recoleta, en la Región Metropolitana, y Antofagasta y Mejillones, en Antofagasta-.

Los alcaldes de estas comunas celebraron la decisión pero también expresaron su malestar por considerar que la cuarentena llega tarde. “Estamos contentos porque la estamos pidiendo hace un mes y enojados porque llega 400 casos y cuatro semanas tarde”, dijo al diario El Mercurio el alcalde de La Recoleta, Daniel Jadue.

El reporte es el primero que se libera desde el cambio de criterio del ministerio de Salud respecto a informar por separado los casos sintomáticos y los asintomáticos.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, anticipó el domingo que las medidas preventivas se endurecerían porque “el llamado a la buena voluntad de los ciudadanos no fue suficiente”. “Tenemos el deber de actuar con mucha más fuerza”, dijo.

Además, insistió en que “esta guerra va para largo y sus batallas van a ser muchas y muy cansadoras”, empezando por la de Santiago: “La única manera de ganarle a este virus es aislar a las personas que pueden contagiar a otros”.

Piñera se negó a declarar una cuarentena total por considerar que eso dañaría en exceso a la economía chilena y, en su lugar, optó por cuarentenas “selectivas y dinámicas”, aunque al mismo tiempo suspendió clases, prohibió reuniones masivas y cerró fronteras.