Un sismo de 3.3 grados de magnitud, que no provocó daños ni víctimas, hizo temblar a Roma esta madrugada y provocó que centenares de personas de la capital italiana salieran a la calle en medio de una tormenta eléctrica pese a las medidas de distanciamiento social vigentes por el coronavirus.

 

El sismo, con epicentro a  sólo 11 kilómetros al noreste de la capital, se sintió a las 5.03 de la mañana (cinco horas menos en Argentina) y despertó a miles de personas que de inmediato volcaron su preocupación en las redes sociales.

El movimiento, que tuvo una profundidad de 10 kilómetros según la estimación del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (Ingv). Fue precedido por un fuerte sonido que sobresalió entre una noche de tormenta eléctrica, con rayos y lluvia por varias horas.

El sismo, que se sintió con fuerza en zonas de toda la ciudad, incluidas las cercanías del Vaticano, no provocó daños ni heridos, según los primeros reportes del Ingv, aunque sí hizo que centenares de personas salieran a la calle en los barrios periféricos del noreste romano, cerca de la localidad de Fuente Nueva.: Gent