La imposibilidad de festejar casamientos, cumpleaños, reuniones masivas, perjudica a cientos de trabajadores de actividades relacionadas como servicios de catering, modistas, barras y muchas más. La fecha incierta en que podrán concretarse los eventos genera incertidumbre, pero podrían vender a futuro para aliviar las deudas. Enviaron las solicitudes al gobernador Omar Perotti y al intendente Emilio Jatón.

“Hicimos una reunión por Zoom y entre los participantes había unos 80 proveedores de todo tipo de rubros: salones de eventos; catering; decoradores; sonido e iluminación; fotógrafos; personal de video; fotocabinas; barras; modistas; casas de cotillón; personal de seguridad; diseñadores gráficos; y varios rubros más que tienen que ver con los eventos. Mucha gente puede pensar que esto es algo frívolo, cuando sabemos que hay gente que no puede abrir sus negocios, pero nosotros no solamente somos 100 empresas de eventos sino que son muchísimas familias que dependen de nosotros, el rubro de eventos es muy amplio”, comentó Stella Ludueña, encargada de eventos, en diálogo con El Litoral.

Sin dudas que las fiestas y reuniones masivas serán de las últimas actividades habilitadas mientras dure la pandemia de Covid-19, pero si los gobiernos los autorizan hay posibilidades de generar ingresos y aliviar los gastos que no desaparecen de la noche a la mañana. “Lo importante en esta primera instancia es que nos permitan abrir los salones, no para hacer reuniones, sino para que haya una o dos personas que puedan mostrar los lugares y se pueda vender a futuro. Nosotros no solamente tenemos hipotecado nuestro presente, sino también nuestro futuro, porque las ventas son a seis meses, uno o dos años, entonces si hoy no vendemos, el año que viene no tenemos trabajo y vamos a estar todos absolutamente fundidos”, lamentó Ludueña.

Respecto a las cancelaciones de eventos ya previstos para estos meses, la organizadora comentó que “cancelamos todo lo que había para fines marzo, todo abril, mayo y junio. Lo que hicimos fue repactar con los clientes y reprogramar, a todos se les va a hacer el evento. El tema es que no tenemos certeza de cuándo vamos a poder organizar, hasta ahora estamos pensando en una fecha tentativa que puede ser septiembre, cuando ya se haya pasado el pico máximo de contagios”.

Pedido a los gobernantes

El pedido de apertura para mostrar el salón a futuros clientes, quienes por ejemplo planean un casamiento o cumpleaños de 15 para el 2021, fue enviado al gobernador Omar Perotti y al intendente Emilio Jatón. “Los abajo firmantes somos un grupo de pequeños empresarios dedicados a la realización de eventos sociales (fiestas de cumpleaños, bodas, recepciones, etc.) en distintos salones de nuestra ciudad capital, quienes en virtud de la situación antedicha nos encontramos imposibilitados de atender de manera personal a nuestros clientes en nuestros respectivos salones para que puedan apreciar el lugar y posibilitar así la venta del servicio. Destaco que resulta estrictamente imprescindible para concretar la realización del evento el trato personal in situ con el cliente”, comentan en la misiva.

“Nuestra actividad requiere de un tiempo prudencial para comenzar a recibir ingresos económicos, sin embargo debemos asumir hoy el pago que generan los gastos de alquiler, empleados, impuestos, etc., sin ningún ingreso que nos permita solventarlos, agravándose la situación con las suspensiones de eventos ya contratados en estos meses de aislamiento social”, sostienen en la carta y aclaran que de aprobarse esta solicitud, “la apertura solicitada se realizara cumplimentando el protocolo de prevención que ordenan las autoridades sanitarias, no encontrando obstáculos para el cumplimiento de tales normas y favorecidos en este caso por la amplitud que tienen nuestros salones. Además en tal sentido, se atenderán a los clientes por turnos previamente acordados, respetando el distanciamiento obligatorio, las reuniones que no superen tres personas, el uso de barbijo y desinfección de superficies, a fin de cumplir con lo dispuesto por la normas y salvaguardar la salud de todos”.

Una situación que desespera

“Queremos que nos permitan abrir porque nosotros recibimos ingresos por señas, y vendiendo algunas fiestas para el año que viene, un ingreso significa algo. Podemos tomar todas las medidas de distanciamiento para recibir a pocos clientes porque los salones son grandes, nadie va a reservar un salón que no ve”, comentó Vanina Napoleoni, encargada de un salón de eventos.

En su caso particular, Napoleoni puede organizar eventos de hasta 150 personas: “Acá trabajábamos con conferencias todos los días de diferentes empresas, también capacitaciones y hasta los domingos nos alquilaba una Iglesia Evangelista, esa era la diaria. Ahora no poder organizar esos eventos nos está matando”, señaló. También comentó que pudieron reprogramar algunos eventos pero “estamos en el aire, dimos para septiembre, octubre y noviembre, pero tampoco sabemos si la vamos a poder hacer”.