El Ministerio de Sanidad informó una baja en el ritmo de aumento diario en comparación con el martes, cuando había reportado 627 decesos. Además, se detectaron 3.242 nuevos contagios.

El Reino Unido registró este miércoles una importante desaceleración en el número diario de muertes por Covid-19 relevado por las autoridades sanitarias. Fueron 494 en las últimas 24 horas, 133 menos que el día anterior, cuando se habían reportado 627.

Si bien el gobierno conservador sigue sin cumplir con la meta diaria de testeos con la que se había comprometido, también bajó la cantidad de casos positivos. Se les realizaron pruebas a 61.741 personas, de las cuales 3.242 dieron positivo. El martes los nuevos casos informados habían sido 3.403. El país acumula desde el inicio de la pandemia 33.186 fallecidos y 229.705 infectados.

Una de las mayores fuentes de preocupación del gobierno han sido los hogares para ancianos, que concentran cerca del 40% de las muertes por el brote de coronavirus, según las estadísticas oficiales. Sin embargo, un informe académico difundido horas atrás sugiere que el número real podría ser ostensiblemente mayor.

Investigadores de la London School of Economics comprobaron que los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) solo dan cuenta de alrededor de cuatro de cada diez muertes, según informa The Guardian. Sostienen que del 13 de marzo al 1º de mayo hubo solo en Inglaterra 19.938 decesos adicionales al promedio de las mismas semanas de los cinco años anteriores. Pero apenas 8.310 de ellos fueron atribuidos a la Covid-19 por la ONS.

Los académicos, que han estado haciendo un seguimiento de las muertes por el virus en las residencias de ancianos en todo el mundo desde el comienzo de la pandemia, explicaron que no todos los decesos son consecuencia directa del virus, sino que en muchos casos tienen un vínculo indirecto. En concreto, citaron las preocupaciones planteadas a nivel internacional sobre los fallecimientos que se asocian a que los residentes estén aislados en sus habitaciones, sin comer, beber o recibir apoyo médico adecuado.

Por su parte, el gobierno de Boris Johnson reparte sus inquietudes entre contener la propagación del virus y contrarrestar los devastadores efectos económicos de las medidas de aislamiento. El PIB británico experimentó en el primer trimestre de 2020, en comparación con los tres meses anteriores, una caída de 2%, la mayor desde la crisis financiera mundial en el cuarto trimestre de 2008, reveló la ONS este miércoles.

“Este comunicado captura los primeros efectos directos de la pandemia del coronavirus, y las medidas gubernamentales tomadas para reducir la transmisión del virus”, dijo la ONS en un documento. “Ha habido una amplia interrupción de la actividad económica”, añadió.

El desempeño del primer trimestre fue mejor que el de Francia e Italia, donde se redujo en un 5,8 por ciento y un 4,7 por ciento en el mismo período. Ambas naciones fueron duramente golpeadas por la pandemia, pero comenzaron los cierres antes que el Reino Unido.

De todos modos, la producción económica se redujo en un récord de 5,8 por ciento en marzo con respecto al mes anterior, una noticia especialmente sombría que hizo que el mercado de valores de Londres cayera más de un uno por ciento en las primeras operaciones. “Las cifras del PIB de marzo mostraron que la economía del Reino Unido ya estaba en caída libre a las dos semanas de la entrada en vigor del confinamiento”, dijo la analista de Capital Economics Ruth Gregory, consultada por la agencia AFP. “Y con las restricciones en vigor hasta mediados de mayo, abril será mucho peor”.