Se trata de 142 piezas de fundición de bronce. Aseguran que la zona (Aristóbulo del Valle 9900) está jaqueada por hechos delictivos.

El robo de placas de bronce sigue sin freno. Así como días atrás ocurrió en plazas, paseos, monumentos e instituciones, esta vez le tocó al Cementerio Privado Parque Santa Fe (ubicado en Aristóbulo del Valle 9900) donde autores ignorados sustrajeron más de un centenar de piezas.

Del hecho se tuvo conocimiento en la mañana del lunes cuando el encargado que trabaja en el lugar llegó para iniciar la jornada y, tras dar una recorrida, advirtió el faltante de 142 placas desde distintas parcelas.

La novedad fue denunciada de inmediato ante la policía que poco después envió personal para que comience con la pesquisa de rigor.

Un mal repetido

“Es lamentable pero esto es un mal que se repite. Ya tenemos antecedentes de hechos de estas características. La peor seguidilla nos tocó desde octubre de 2013 a marzo de 2014. En esa ocasión nos entraron cuatro veces y se llevaron más de 400 placas. Fue una ‘temporada’ muy convulsionada”, dijo Claudio Riestra, director del Cementerio Parque, en diálogo con la prensa.

“A partir de entonces fue que decidimos cambiar el material de las placas. Comenzamos a hacerlas de acero inoxidable. De todos modos quedan algunas que son de la vieja ‘camada’, de fundición de bronce, y esas son las que roban”, agregó.

“No hay dudas que existe un mercado que lucra con estas cosas porque esas piezas son vendidas. Ahí es donde hay que apuntar”, opinó.

Profanación

En cuanto a las características del robo, Riestra precisó que “quienes cometen estos hechos siempre actúan de noche. Por fortuna no hubo apertura de fosas. Solo sustraen las placas. De todos modos esto es una profanación porque se interrumpe el vínculo normal de lo que significa el rito funerario”.

“Como su nombre lo indica este cementerio es del tipo parque, es decir que nos alejamos mucho de los muros elevados que tiene un cementerio tradicional. Aquí tenemos tapiales bajos, que son más una cuestión estética, que de seguridad. El perímetro es un cerco vivo. Uno puede ingresar caminando y no hay ningún impedimento. Uno confía en el respeto que se debe tener hacia un campo santo. Sin embargo quienes cometen estos hechos no tienen ningún tipo de escrúpulo”, sentenció.

Sin vigilancia  policial

Más adelante Riestra señaló que la zona donde se ubica el Cementerio Parque (A. del Valle al 9900) desde hace tiempo está librada “a la buena de Dios”.

“Acá los hechos delictivos son permanentes. Tanto sea en comercios, en casas de familia, como en gente que está caminando o esperando el colectivo y son asaltados. La falta de vigilancia policial es evidente y es algo que nos preocupa.

Nosotros pertenecemos a la seccional 8va. y sus patrulleros por acá nunca llegan. Por nuestra ubicación estamos al borde de salir de la ciudad, pero merecemos la misma atención que cualquiera”, reclamó.

“Antes teníamos la subcomisaría 8va pero luego la levantaron. Nunca se nos dio ninguna explicación a los vecinos. Al menos que instalen algún destacamento o dispongan de algún servicio que pueda realizar alguna recorrida y observar como esta todo”.

“Nosotros tratamos de tener un guardia permanente, pero está claro que con eso no alcanza. Este lugar fue pensado como un espacio para el rito funerario. No fue diseñado para repeler a quienes cometen estos hechos vandálicos”, concluyó.