Varios centenares de residentes en el barrio de Salamanca han salido a la calle violando las normas sobre distanciamiento social para pedir la dimisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez por su gestión de la crisis sanitaria y reclamando el fin de las restricciones.

Este miércoles varios centenares de vecinos del barrio de Salamanca, en Madrid, han salido a la calle para protestar contra el gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez. Critican su gestión de la crisis sanitaria provocada por la epidemia de coronavirus, a la vez que reclaman el fin de las restricciones impuestas para frenar su expansión, denunciando que se trata de una limitación de sus libertades y que tendrá duras consecuencias económicas.

Muchos de los manifestantes portaban banderas de España, algunas de ellas de la época franquista, así como útiles de cocina para realizar una cacerolada. Se pudo ver a mujeres con cucharitas de café golpeando el mobiliario urbano, así como a un individuo golpeando con un palo de golf una señal de tráfico, que ha recordado insistentemente la imagen de ‘el cojo manteca’, un personaje icónico de las revueltas de los años 80 que golpeaba con su muleta los enseres públicos.

Las caceroladas comenzaron el pasado domingo y desde entonces todos los días se han concentrado personas entre las calles Ramón de la Cruz y Ayala. La aglomeración de este miércoles incumplía todas las recomendaciones sanitarias, al no guardar la distancia de seguridad entre las personas, algunas de ellas sin marcarilla facial, guantes o ninguna otra medida preventiva contra el contagio.

Mientras gritaban “Sánchez dimisión” o “libertad” los congregados han permanecido en mitad de la calzada desde las 20:30 hasta las 21:30 aproximadamente. Precisamente cuando la concentración comenzaba a decaer es cuando comenzó a aparecer cierta presencia policial, aunque no se produjo ningún tipo de detención o sanción.

También en Aravaca se ha producido este miércoles una manifestación análoga, desobedeciendo igualmente las medidas de seguridad establecidas por el Ministerio de Sanidad. Aravaca es uno de los distritos de la capital con una renta per cápita más alta.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha dicho que las caceroladas, “en caso de que se quieran hacer, hay que hacerlas cumpliendo el estado de alarma”, y ha defendido que “es una forma de protesta pacífica que inauguró la cacerolada contra el rey”, en alusión a la producida cuando se conoció la investigación por las supuestas comisiones ilegales del anterior monarca español, Juan Carlos I. Aunque en este último caso, se realizó desde los balcones.

Por su parte, la vicealcaldesa de la ciudad, Begoña Villacís, apuntó que “una protesta siempre será legítima cuando no contravenga la ley“, y que le parece bien “la protesta siempre y cuando se haga cumpliendo con las normas de seguridad”.

Los barrios más acomodados, los primeros en protestar

La protesta en el corazón de Madrid ha tenido lugar en unas calles del distrito de Salamanca que prácticamente lindan con el de Chamberí. Ambos son bastiones de voto conservador, tradicionalmente entregado al Partido Popular, pero que en las últimas elecciones vieron como irrumpía con fuerza el partido de ultraderecha Vox. Así, entre ambas formaciones aglutinan el 61 % del voto en Salamanca (40,9 % PP y 20,2 % Vox) y más del 54 % en Chamberí (34 % PP y 17,5 % Vox).

Precisamente estos dos distritos son el segundo y tercero con la renta per cápita más alta de la capital, según los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyos residentes alcanzan más del cuádruple de ingresos que los de los distritos más populares del sur de la ciudad.

Por su parte, Vox ha sido la formación política que más ha alentado este tipo de manifestaciones, no solo aplaudiendo las que se producían, sino también convocando otras. Así, la formación liderada por Santiago Abascal ha anunciado una protesta contra el gobierno en coches particulares para el próximo 23 de mayo.

Y el 8M, ¿qué?

Precisamente el apoyo de esta fuerza política y la participación de muchos de sus simpatizantes en estas protestas masivas, que desobeceden las normativas vigentes y las medidas de seguridad sanitaria establecida, han sido muy criticados.

Durante más de dos meses han acusado al Gobierno no solo de mala gestión, sino de ser responsable de las casi 30.000 muertes producidas en el país por la epidemia, por haber actuado tarde, y han puesto el foco en las manifestaciones que se llevaron a cabo el 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer.

El sábado 7 de marzo habían sido contabilizados en el país 10 fallecidos y 441 casos positivos, mientras que en la actualidad el número de casos confirmados por PCR superan los 228.000 y las muertes son más de 27.000, este mismo miércoles había que lamentar otras 217.

Sin embargo, desde Vox se ha criticado que no se prohibieran las manifestaciones feministas, considerándolas foco de la posterior expansión del virus, mientras que ahora exigen el fin de las medidas restrictivas y que se dé luz verde a todas las actividades económicas sin limitaciones.

Muy criticada ha sido también la actuación de la Policía, que no ha intervenido en ningún momento y no ha levantado ninguna propuesta de sanción, sino que, en el caso de Aravaca, incluso circuló entre los manifestantes y les saludó cuando fueron aplaudidos.

La España que contagia

Lo cierto es que estas aglomeraciones, cuando el país está consiguiendo descender el número de contagios y de fallecimientos en las últimas semanas y comenzando a aliviar las medidas de confinamiento, con prácticamente la mitad del país iniciando la desescalada y entrando en la fase 1 el pasado 11 de mayo, ha hecho que varios ‘hashtag’ se colaran este jueves entre los trending topic de Twitter.

#Cayeborroka fue el primero en abrirse paso durante la mañana, una creación del tuitero @tortondo, que fue inmediatamente seguida por miles de usuarios. Poco después se sumaban #Covidiotas y #LaEspanaQueContagia, parodiando el lema de Vox ‘La España que madruga’.

Muchos ciudadanos se han preocupado porque este tipo de manifestaciones, sin distanciamiento social, afecte en un repunte de los contagios en las próximas semanas en una región, la Comunidad de Madrid, que acumula un tercio de los casos y de los decesos del país. Precisamente es la única Comunidad Autónoma que se quedó al completo en la fase 0 de la desescalada y que tiene más difícil avanzar al siguiente nivel la próxima semana.

La economía detrás de la protesta

Los simpatizantes de Vox y Partido Popular exigen la completa reapertura económica, como defienden las dos formaciones, alegando que de lo contrario España entrará en una recesión de difícil solución, a pesar de que no sea recomendado desde el punto de vista sanitario.

La última medida que ha levantado polémica entre este sector de la población es la intención del Gobierno de aprobar un impuesto que gravará con un 2 % al patrimonio que supere el millón de euros. Dejará exenta la vivienda habitual (hasta 400.000 euros) y será progresivo hasta alcanzar el 3,5 % a partir de los 100 millones de euros.

Precisamente los contribuyentes madrileños acaudalados serán de los más perjudicados si prospera esta medida, ya que Madrid es la única región del país que no tiene impuesto sobre el patrimonio (lo tiene bonificado al 100 %). Según los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria, en 2017 había 18.132 declarantes en la región, con más de 9 millones de euros de media, por lo que el número de quienes superan el millón de euros sería mucho mayor.