El municipio evalúa el paso, ya dado en Capital Federal y Córdoba. También se estudia autorizar las obras con más trabajadores.

Los 20 días seguidos en la ciudad sin detección de casos de Covid-19 (ayer se interrumpieron porque se sumó un paciente) y 10 en la provincia, una curva achatada y un índice de mortalidad de 1,22% cuando el nacional alcanza el 6%, según destacó la secretaria de Salud santafesina, Sonia Martonaro, permiten al intendente Pablo Javkin tener en agenda la evaluación de nuevas actividades.

La propia Martorano señaló en las últimas horas que habrá que esperar mucho tiempo para volver a los besos, los abrazos y los encuentros, sin embargo, adelantó que con ese escenario se puede analizar la posibilidad de habilitar alguna actividad creativa, como ya hicieron Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires teniendo circulación comunitaria del virus. Javkin dijo que “todos los sectores” piden poder volver al ruedo, pero por ahora sólo adelantó la posibilidad de habilitar paseos recreativos e incluso alguna actividad física con distancia los fines de semana de modo de “dar algún desahogo a la población”. La construcción con más de cinco operarios es otra posibilidad.

Además de insistir en el control estricto en adultos mayores y sobre todo en geriátricos para “adelantar el escenario y evitar cualquier brote, el intendente hizo hincapié en que las medidas que se tomen mantendrán la misma cautela que hasta ahora, y sobre todo indicó que “dependerán del análisis que se haga en estos días de las aperturas hechas el pasado lunes”.

Sin dejar de tener en cuenta el impacto que ejerció en el movimiento de la ciudad el paro de de los choferes del transporte urbano que se mantuvo toda la semana y continuará mañana, apuntó a la dimensión de la apertura de casi todo el sector industrial y los comercios en la ciudad. “Con colectivos o sin colectivos, la reapertura de los locales comerciales implica de un día para el otro el traslado de más de 35 mil personas”, puntualizó.

Con eso en la mira, y sin dejar de prestar atención a lo que sucede en las vecinas Caba y provincia de Buenos Aires, que vienen concentrando el mayor índice de contagio y mortalidad del país, el intendente admitió que “todos los rubros están reclamando abrir”, sin embargo, supeditó la decisión a lo que suceda en estas horas.

“Ya ahora, en el sexto y séptimo días, vamos a empezar a ver los resultados de las indicaciones que dimos para el lunes pasado, y eso nos va a permitir decidir”, dijo.

Paseos, más cerca    

El intendente no dejó de señalar que “el panorama sanitario en la ciudad es bueno”, y reconoció que eso hace que muchos sectores del comercio y la economía, por no decir todos, “estén pidiendo ser habilitados e incluso ya elaborando protocolos”.

Si bien allí puso más reparos en las dificultades, sobre todo en rubros como los gastronómicos y los gimnasios, sí señaló como posibilidad cierta que la construcción pueda comenzar a trabajar con más de los cinco trabajadores habilitados hasta ahora. Aunque no dejó de recalcar que es potestad “de la Nación a través de la Jefatura de Gabinete” tomar ciertas determinaciones sobre los grandes aglomerados urbanos del país.

Así y todo admitió la necesidad de desahogo de la población y por eso señaló que están en agenda algunas actividades recreativas, y siempre al aire libre. Paseos, o incluso deportes que se realicen a distancia y en espacios abiertos han presentado protocolos, que estarían en análisis.

Destacó que ya se habilitaron los paseos de compras para los chicos, aunque remarcó que “la sugerencia es que acompañen a los padres en los mandados a pequeños locales de cercanía y no a los supermercados”, e incluso lo consideró “un paso importante que la gente tomó y muy bien”.

Sin embargo, hubo puntos que descartó de plano, como la habilitación de las grandes superficies o incluso los shoppings, aunque indicó que los centros comerciales presentaron un protocolo para habilitar el retiro de mercadería en los estacionamientos que está en análisis. Otro punto sobre el que sí dejó en claro que por ahora no habrá cambios es el de la población de adultos mayores, y consideró que allí “se plantean situaciones más complejas de resolver”.