Sin embargo, recomiendan, por precaución, la desinfección de superficies. Cómo se transmite el COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue sin encontrar pruebas concluyentes de que el coronavirus pueda contagiarse a través de un contacto con una superficie artificial como picaportes o teclados, según un último informe de la agencia médica de la ONU.

Sin embargo, la organización mantiene su recomendación a favor de la desinfección de superficies y objetos, siempre que sea posible y para tranquilidad de la población.

El estudio hace referencia a otro informe en el que se precisaba que el virus podría sobrevivir hasta siete días sobre una superficie. En este sentido, la OMS recuerda que estas pruebas fueron realizadas en un laboratorio, lejos de las condiciones del mundo real.

“La enfermedad Covid-19 se transmite principalmente a través de un contacto físico cercano y por residuos respiratorios”, según el documento.

“En el momento de la publicación de este informe no se ha relacionado de manera concluyente el contagio con una superficie medioambiental contaminada, según los estudios disponibles”, de acuerdo con el documento.

No obstante, y aunque no se tiene constancia por el momento de este tipo de casos, la OMS no descarta que estas superficies puedan alojar otro tipo de virus, de ahí que se insista en su desinfección habitual.

Advertencia sobre fumigaciones

Rociar o fumigar las calles con desinfectante, como se hace en algunos países, no sirve para eliminar al nuevo coronavirus y además plantea un riesgo sanitario, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el documento sobre la limpieza y la desinfección de superficies en el marco de la respuesta al nuevo coronavirus, la OMS explicó que “no se recomienda el rociado o la fumigación de espacios exteriores, como calles o mercados, para matar al virus causante de la COVID-19 u otros patógenos, pues la acción del desinfectante se ve anulada por la suciedad”.

“Ni siquiera en ausencia de materias orgánicas, es poco probable que el rociado químico cubra correctamente todas las superficies durante el tiempo de contacto necesario para desactivar a los agentes patógenos”, agrega la OMS.

“Además, las calles y las veredas no están consideradas reservorios de infección de la COVID-19”, añade, y señala que “rociar desinfectante, incluso en el exterior, puede ser peligroso para la salud humana”.

“Si se aplican desinfectantes, conviene hacerlo con un trapo o una toallita con desinfectante”, recomienda la organización.

La OMS subraya que “en ningún caso se recomienda rociar a personas con desinfectante”, puesto que esto “podría ser física y psicológicamente peligroso y no reduciría la capacidad de una persona infectada de propagar el virus a través de gotículas o por contacto”.

Pulverizar cloro u otros productos químicos tóxicos en personas puede causar, recuerda la OMS, irritación en los ojos y en la piel, broncoespasmos y tener efectos gastrointestinales.