Estuvo casi un año prófugo hasta que fue arrestado en San Cristóbal.

Ester Inés Ríos, de 71 años, llevaba varios meses desaparecida cuando uno de sus hijos quedó en la mira de la Justicia. La sospecha es que el hombre que fue detenido ayer después de permanecer casi un año prófugo asesinó a su madre en la casa que compartían en Pilar y siguió cobrando su jubilación hasta que lo atrapó la policía.

El prófugo fue detenido en San Cristóbal, en la calle México al 2300. (Foto: gentileza Pilar de Todos).

En noviembre de 2019, cuando los efectivos empezaron a hacer preguntas en el barrio para intentar dar con el paradero de la jubilada, la actitud del hombre de 50 años encendió las alarmas. “Al preguntarle al hijo dónde se encontraba su madre, éste daba respuestas esquivas. Posteriormente, el acusado desapareció del domicilio que habitaba y abandonó su trabajo de sepulturero”, contó una fuente cercana a la causa a Pilar de Todos.

En la casa de la localidad de Villa Rosa donde vivía encontraron los documentos de Ester tirados debajo de la heladera, mientras que otra de sus hijas iba de la comisaría a los medios asegurando que su madre no tenía problemas psiquiátricos y que era imposible que se hubiera ido por voluntad propia.

Para la familia desde un principio hubo dos hipótesis. La primera sostenía que el hijo de la jubilada se había fugado tras cometer “una macana”. La otra versión era que la hubiera internado en un geriátrico para quedarse con su dinero debido a que también era su apoderado.

Lo cierto es que a pesar de que las excavaciones en la casa no dieron resultados positivos, los investigadores concluyeron que el caso se trató de un “Homicidio Agravado por el Vínculo” y en las últimas horas detuvieron al prófugo en el barrio porteño de San Cristóbal.