La falta de lluvias en el sur de Brasil y en la región arroja imágenes inéditas en la costa local. Hay lanchas clavadas en el barro y veleros suspendidos en el aire, a la espera del caudal por la apertura de represas.

Por la bajante histórica del río Paraná, que este martes llegó a solo 20 centímetros de altura en Rosario, las guarderías de la zona norte se parecen a un cementerio de barcos olvidados sobre el barro.

El impacto de la bajante histórica en la guardería del Yacht Club.

Se puede ver la zona del club Naútico Avellaneda donde los veleros quedaron apoyados en sus quillas, como suspendidos en el aire, y las lanchas enterradas en el barro o un charco de agua.

Guarderías y bajante histórica del Paraná

La apertura de las represas en Brasil (este lunes se vieron las imágenes del caudal liberado en Itaipú) aún no impacta en la ciudad y el Paraná bajó otros cuatro centímetros.

El jueves pasado, el río se había recuperado hasta los 49 centímetros (igual una marca bajísima) pero en las últimas jornadas fue perdiendo nivel hasta llegar a los 20 centímetros, una emergencia hídrica con pocos antecedentes.

Además, la bajante histórica del río Paraná ya causó pérdidas al país por “más de 240 millones de dólares” en estos primeros cinco meses del año, según reveló un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

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